Mostrando entradas con la etiqueta Italiana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Italiana. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de noviembre de 2016

Tiramisú (en tarros de cristal)


Hace muchos años que preparamos este tiramisú en mi casa, la receta nos la dio mi tío. Está delicioso, no he visto a nadie que haya dicho que no le guste. 
Esta vez he decidido ponerlo en tarritos individuales, así no corremos el peligro de comernos todo el tiramisú, porque está tan rico que no se puede parar.
Veréis que os digo la verdad cuando lo probéis. ¿Vamos a prepararlo?

INGREDIENTES:

*NOTA: En esta ocasión he utilizado la mitad de los ingredientes aproximadamente, pues éramos sólo 3 personas en casa, esta receta es para unos 8 personas. He usado: 3 huevos, 3 cucharadas de azúcar, 250 gr. de mascarpone, media tableta de chocolate y 1 paquete de bizcochos.

- 5 huevos
- 500 gr. de queso mascarpone
- 1 tableta de chocolate para repostería
- 5 cucharadas soperas de azúcar
- Vino dulce, un chorrito de brandy (también podemos utilizar Amaretto)
- Café cargado
- 2 paquetes de bizcochos de soletilla
- Cacao puro en polvo


ELABORACIÓN:

Con las yemas y el azúcar (dos cucharadas por ser la mitad de la cantidad) en un bol, batimos hasta que doble su volumen y esté esponjoso, entonces añadimos el queso mascarpone. 



Si lo batimos en una amasadora tendremos suficiente, pero si lo hacemos a mano, habrá que deshacer los grumos del queso mascarpone con las manos.


 


Batimos las claras a punto de nieve junto con una cucharada de azúcar.
 


Las añadimos a la mezcla anterior con la ayuda de una lengua, con movimientos envolventes para que no se bajen las claras, hasta que estén bien integradas.



Añadimos el chocolate, previamente rallado. Seguimos con movimientos envolventes, hasta conseguir una mezcla homogénea.






Preparamos un café cargadito, lo vertemos en un plato grande o en un taper, como he hecho en este caso, y añadimos un buen chorro de vino dulce y un poquito de brandy. Si está demasiado fuerte de sabor, podéis rebajarlo con un poquito de agua.

Ahora montaremos el tiramisú. Esta vez he preferido presentarlo en porciones individuales poniéndolos en tarritos, aunque normalmente lo preparo en una fuente, siguiendo el mismo procedimiento: empezamos con una capa de bizcocho en la base y después con la crema de mascarpone, repetimos hasta terminar con una de crema. 


Mojamos los bizcochos en la mezcla de café, tan solo un instante, para que no se rompan, es suficiente para que se empapen bien.


Finalmente, en el momento de comer nuestro tiramisú, espolvoreamos con un poquito de cacao puro en polvo.


Es un postre delicioso y muy fácil de preparar. 
¡Que aproveche!

lunes, 10 de marzo de 2014

Pasta fresca casera de espinacas



    Por fin me he decidido a hacer de nuevo pasta fresca. Ya la hice una vez y estaba muy buena, mucho más que la que compramos en los supermercados. La vez anterior la hice únicamente con harina y huevo, así que en esta ocasión he probado con otra cosa y le he añadido un poquito de espinacas a ver qué tal quedaba... Claro que con mi apetito y con lo que me gusta la comida hecha en casa... qué puedo decir... pues que estaba buenísima... A ver qué os parece, espero que os guste tanto como a mí.


INGREDIENTES:
- 2 huevos M
- 100 gr de harina integral de trigo
- 100 gramos de harina para todo uso
- Un poquito más de harina para amasar
- 150 gr de espinacas
-1/2 cebolla pequeña
- 4 champiñones
- Queso de untar tipo Philadelphia
- Pimienta rosa
- Pimienta negra
- Sal
- Aceite de oliva

ELABORACIÓN:
     En una olla pequeña, a fuego medio-fuerte, salteamos 50 gr de espinacas sin sal ni nada, pues la añadiremos a la masa y la pasta no lleva sal.

Una vez las espinacas han soltado el agua, reservamos.


Empezamos entonces con la masa.
En un bol, echamos la harina y los huevos. Removemos. con un tenedor.
        
     Cuando la harina se haya integrado con el huevo, seguimos trabajando en la mesa, echando previamente un puñadito de harina en forma de lluvia y añadiendo las espinacas que teníamos reservadas.


     Con las manos, vamos haciendo una bola, pues al principio no podremos amasar como si de masa de pan se tratase pues se deshace. Así que poco a poco, y cogiendo un poquito de harina para que no se nos pegue la mezcla a las manos, vamos apretando y haciendo una bola. Enseguida notaremos que podemos amasar normalmente.


*NOTA: Para hacer pasta, las medidas son, para cada huevo, 100 gr de harina, pero hay que tener en cuenta que hemos añadido las espinacas y hay que agregar un poco más de harina, pues la masa está demasiado húmeda como para hacer la pasta. Nos daremos cuenta de la cantidad que necesitamos de harina cuando la masa deje de pegar en las manos. En ese momento, dejamos de echar harina.
     Amasaremos hasta que nos quede una bolita de masa de tacto fino y suave.

     Envolvemos con papel film y la dejamos en la nevera 30 minutos.
Mientras la masa se enfría, haremos las verduritas con las que acompañar nuestro plato.

     Cortamos las cebollas en juliana y en una sartén con un chorreón de aceite de oliva, pochamos a fuego medio-fuerte. Echamos sal.


     Cuando la cebolla esté transparente, añadiremos las espinacas que teníamos reservadas, removiendo de cuando en cuando. Echamos otro poquito de sal y pimienta rosa y negra.


     Entonces lavamos y cortamos los champiñones en láminas no muy finas y los ponemos en la sartén con un chorrito de aceite de oliva, una pizca de sal y dejamos que se doren, removiendo también para que no se quemen. La temperatura sigue siendo la misma, fuego medio-fuerte.


Reservamos y vamos con la pasta.

Sacamos la bolita de masa de la nevera y la cortamos en cuatro partes.


     Cada cuarto lo volvemos a cortar en dos, con lo que tendremos 8 trozos de masa que podremos pasar cómodamente por la máquina.
* NOTA: Si no tenemos la maquinita de hacer pasta, la podemos hacer con un rodillo sin problemas. Sólo hay que dejar la pasta del grosor que queramos y luego cortar como más nos guste.


     Primero damos una primera pasada y vamos haciendo cada vez más pequeñita la anchura por donde se "aplasta" la masa, hasta dejarla del grosor deseado.
     Posteriormente, pasaremos a cortar la pasta. En esta máquina tenemos dos opciones, tallarines y espaguetis. He optado por la primera. Pero podemos hacer raviolis, planchas para lasaña,  para canelones... cortándola a mano.
     Cambiamos de rodillo para cortar la pasta.



En esta última foto podemos ver la harina integral y las espinacas... Merece la pena hacer la pasta nosotros mismos y poder añadir a la masa lo que se nos ocurra.


Después de cortar la pasta, hay que dejarla secar de hora y media a dos horas. En mi caso hice pasta para dos días. La primera parte la cociné y la segunda la congelé, pues al ser pasta fresca no hay que dejarla más de varios días en la nevera, pero si no sabemos cuándo la vamos a cocinar, es mejor congelarla.


     Una vez pasado el tiempo de secado, en una olla añadimos bastante agua, para que la pasta tenga espacio al cocer y echamos sal y pimienta. Cuando el agua esté hirviendo echamos la pasta, que estará lista en 2 minutos.

     Mientras, en un cazo pequeño calentamos a fuego medio el queso de untar sin dejar de remover. Nos da tiempo de sobra en los dos minutos que tarda la pasta en cocer.
     Sacamos la pasta del agua y la escurrimos. Emplatamos.





     Espero que  os guste y si hacéis pasta, que disfrutéis tanto como yo preparándola. Hasta pronto.

martes, 30 de julio de 2013

Pizza de piquillos con queso azul



     Con esta masa hice el pan con el que tomé la mermelada de ciruelas, nectarinas y melocotones. Y la salsa de piquillos la aproveché de la receta de las berenjenas y calabacines rellenos sobre salsa de piquillos porque como ya sabéis, no me gusta tirar comida y siempre intento utilizar lo que sobra.
     Me pareció perfecta tanto para pizza como para hacer pan. A veces hago el doble de masa de pizza y con lo que queda hago pan para el finde, porque sale un pan muy tiernito...

INGREDIENTES:

- 420 gr de harina ( 200 gr de harina integral, 220 gr de harina de fuerza), más la harina que se necesite durante el amasado, yo sigo utilizando la integral.
- 250 ml. de agua templada
- 3 pellizcos de sal maldon
- 25 gr de levadura fresca o 1 sobre de levadura seca
- 3 cucharaditas de semillas de sésamo
- 3 cucharaditas de semillas de lino
- 3 cucharaditas de semillas de amapola
- Salsa de piquillos(pinchar para ver)
- 1 cebolla pequeña
- Orégano
- 1/2 calabacín
- Queso tipo Philadelphia, aproximadamente 50 gr.
- Queso azul, unos 50 gr.
- Aceite de oliva

ELABORACIÓN:

     En un bol echamos la harina y reservamos.
     En otro bol, añadimos el agua templada con la levadura (si es fresca, la desmenuzamos primero). Una vez que la levadura se ha diluído, agregamos tres cucharadas colmadas de la harina que teníamos reservada y removemos. Dejamos reposar unos 15 minutos, notaremos que nuestra mezcla crece un poco a modo de espuma.
    

     Mientras reposa la mezcla, añadimos a la harina que tenemos reservada la sal y nuestras semillas. Mezclamos.


     Una vez tengamos la harina, la sal y semillas bien removidas, vamos añadiendo al agua y la levadura sin dejar de remover con una cuchara de palo, hasta que la masa se pegue a la cuchara.


     Entonces trabajaremos con las manos en nuestra superfie de trabajo durante al menos 10 minutos, espolvoreada previamente con un poco de harina en forma de lluvia.




     Después del amasado formaremos una bola para dejar reposar la masa durante una hora aproximadamente o hasta que doble su volumen. Yo la suelo dejar siempre más de una hora aunque haya crecido ya el doble.


     Prepararemos un bol con un chorrito de aceite de oliva y con un papel de cocina, lo repartiremos bien por todo el interior, para que, cuando la masa crezca, no se peque a los lados ni al fondo y la podamos sacar después cómodamente. La tapamos con film para que no pierda la humedad.





     Enharinamos de nuevo la superficie de trabajo y cogemos la mitad de la masa para hacer nuestra pizza... la otra mitad me la guardo para hacer pan recién horneado para desayunar... jeje...


Esta masa se va a la nevera otra vez tapada para mañana... (ñam, ñam...)



     Comenzamos a estirar la masa con cuidado para que no se rompa.


     Hasta que vayamos dándole la forma que queramos.



     Me gustan los bordes gorditos... mmmm... ya tengo hambre...
    
     Precalentamos el horno a 200º, calor arriba, calor abajo. Esto dependerá de vuestro horno.

     Una vez tengamos la masa de pizza preparada, empezamos a añadirle los ingredientes que más nos gusten.


     He distribuído la salsa con un cucharón. Le he puesto bastante, porque esta salsa me pierde...


     Y he ido añadiendo primero el queso tipo Philadelphia, a cucharaditas, las verduritas, cortadas en trozos medianos y el orégano.



Y para terminar el queso azul.
Metemos por fin la pizza en el horno...



     A los 25 ó 30 minutos como mucho, tenemos que tener nuestra pizza a punto para degustar... De todas formas tenemos que ir vigilándola, porque no todos los hornos calientan igual. Yo suelo mirar durante la cocción debajo de la pizza, para ver si ya está cocida la masa y compruebo también la salsa, para ver si el líquido se ha integrado bien con el resto de los ingredientes.



     Me voy a comer... ¿te vienes?