domingo, 19 de noviembre de 2017

Galletas craqueladas de calabaza



Estando en temporada de calabazas, tenemos que aprovechar para hacer cosas ricas con ellas, desde un puré de verduras, un bizcocho, pan... hasta unas galletas. Hay infinidad de recetas en las que podemos utilizarla. Esta vez he preparado unas galletas craqueladas, tenía ganas de preparar esta receta con chocolate o quizá tipo red velvet, pero al ver la calabaza me he preguntado qué tal quedaría mezclada con unas galletas de este tipo. Viendo y probando el resultado, la pregunta se ha contestado sola, ya que el resultado me ha sorprendido. Definitivamente, es una receta para volver a repetir.


INGREDIENTES:
 -125 gr. de puré de calabaza
- 100 gr. de mantequilla
- 90 gr. de azúcar
- 200 gr. de harina
- 2 cucharaditas de levadura en polvo
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 3 ó 4 gotas de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- Azúcar glass








ELABORACIÓN:
Ponemos media calabaza en un tuper tapada con papel film y metemos en el microondas. Programamos 10 minutos a máxima potencia. 
Sacamos y retiramos el papel film con cuidado de no quemarnos con el vapor. Pesamos 125 gr. y trituramos.
En el bol de la amasadora añadimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar. 


Batimos hasta integrar y agregamos la calabaza triturada.



Añadimos al bol el resto de ingredientes: harina, levadura, azúcar vainillada y la pizca de sal. 
Nos quedará una masa tosca,pero suave. 


Pasamos la mezcla a un papel film y hacemos un cilindro con ella. Pasamos a la nevera. La he dejado toda la noche, pero en cuanto enfríe, podemos sacarla de la nevera.



Sacamos la masa de las galletas de la nevera. 
Precalentamos el horno a 180º calor arriba- calor abajo, sin aire.
Cortamos la masa y vamos haciendo bolitas del mismo tamaño.



Encima de la bandeja del horno ponemos un papel sulfurizado y vamos colocando las bolitas rebozadas en azúcar glass, dejando suficiente separación entre unas y otras, ya que durante el horneado crecerán.




Horneamos durante 15 minutos. Sacamos las galletas y las colocamos sobre una rejilla para que enfríen.


Y así de ricas han quedado. El sabor es espectacular.


Tiernas por dentro, crujientes por fuera. 



Espero que os guste esta receta de galletas.

domingo, 12 de noviembre de 2017

Empanadillas con carne picada, espinacas, queso gorgonzola y nueces. Salsa de manzana.


La idea de estas empanadillas surgió cuando compré un trozo de queso gorgonzola y rápidamente me hice una idea de cómo podría prepararlas. Pensé, mientras visualizaba mentalmente, que los ingredientes que iba a utilizar podían ligar bien, juntos en una receta. Creo que no me equivocaba ya que me gustó bastante la mezcla de estos sabores, la textura crujiente de las empanadillas y la suavidad de la salsa de manzana.
Os dejo la receta.


INGREDIENTES:
Para las empanadillas:
- 1 paquete de obleas para empanadillas
- 200 gr. de carne picada (mitad cerdo, mitad ternera)
- 2 dientes de ajo
- 1/2 cebolla grande
- 100 gr. de champiñones frescos
- 150 gr. de espinacas congeladas
- 50 gr. de nueces
- 100 gr. de queso gorgonzola
- 1 huevo
- Pimienta (molinillo 5 pimientas)
- Orégano
- Sal
- Aceite de oliva
Para la salsa de manzana:
- 2 manzanas reinetas
- 1 nuez de mantequilla
- 1/2 vaso de agua
- 1 pizca de sal
- 1 cucharada sopera de vinagre de módena


ELABORACIÓN:
Preparamos la mise en place. Picamos los ajos finamente, las cebollas, laminamos los ajos, sacamos las espinacas del congelador, troceamos las nueces y cortamos el queso en taquitos. También pelamos y troceamos las manzanas, pues vamos a hacer la salsa mientras se hace el relleno de las empanadillas.

Ponemos una sartén grande a fuego medio con un chorrito de aceite de oliva. Echamos la carne previamente salpimentada y marcamos ligeramente, pues se terminará de hacer más tarde.


Damos unas vueltas y reservamos.


 De nuevo añadimos un chorrito de aceite de oliva y doramos los ajos. Entonces, echamos la cebolla junto con una pizca de sal, pimienta y orégano. Pochamos.


Agregamos los champiñones con un poco de sal y dejamos cocinar durante 3 ó 4 minutos, tampoco mucho más, en mi caso prefiero que la verdura no esté muy cocinada.



Añadimos las espinacas y le damos unas vueltas hasta que suelten el agua.
Ponemos el horno a precalentar a 180º, calor arriba-abajo, sin aire.


Juntamos todos los ingredientes con la carne que teníamos reservada y ya fuera del fuego, las nueces troceadas.



Sacamos las obleas de la nevera y las separamos sobre la superficie en la que vamos a trabajar, ponemos relleno sobre una de ellas y tapamos con otra, unimos presionando con cuidado con la ayuda de un tenedor por todo el borde.


En la fuente del horno, ponemos un papel sulfurizado, las empanadillas encima y pincelamos con huevo para que al hornear, queden doradas. Mantenemos la temperatura que pusimos para precalentar, 180º.



Metemos al horno a media altura y horneamos hasta que estén doradas. En mi caso les he dado la vuelta para que se dore bien por los dos lados. 
Ahora vamos a preparar la salsa de manzana.
Una vez peladas y troceadas, ponemos una sartén a fuego medio con un trocito de mantequilla y dejamos que se deshaga.


Añadimos las manzanas, una pizca de sal y el medio vaso de agua.


Vamos removiendo un poco para que se haga por todos lados por igual.


Cuando estén tiernas, añadimos la cucharada de vinagre de módena y dejamos reducir, dando unas vueltas de vez en cuando.


Una vez que ha reducido, batimos con la turmix y reservamos. Volviendo a calentar a fuego medio cuando vayamos a servirla.


La textura de la salsa es suave y con un sutil sabor agridulce.


Y así es como han quedado las empanadillas con salsa de manzana. 




 Espero que os guste.

domingo, 29 de octubre de 2017

Bundt cake de calabaza o pumpkin bundt cake Reto #Asaltablogs


Aquí estamos de nuevo otra semana más, inmersos en el reto #Asaltablogs. Este mes el blog afortunado ha sido "Duly's kitchen", un blog que pinta delicioso, sus recetas suculentas, hace que quieras comerte la pantalla del ordenador. Obdulia tiene recetas que hacen imaginar sabores e incluso sentir el olor de sus platos... Le he dado un par de vueltas a todas sus recetas y finalmente me he quedado con este bundt cake de calabaza que ha salido esponjoso, con un sabor delicioso y que ha dejado un olorcito en toda la casa... debido a las especias que lleva. Todo un espectáculo.
Estamos en temporada de calabazas, así que, qué mejor ingrediente para preparar algo tan rico como este bundt. 
Veniros conmigo a la cocina, veréis que lo sencillo que es prepararlo y lo riquísimo que está.
Con estos ingredientes obtendremos un bundt grande o dos medianos. A mi me han salido 6 pequeñitos y dos bundt medianos.
Todo un recetón que voy a preparar más veces, eso seguro.



INGREDIENTES:
- 50 gr. de pasas sultanas
- 50 gr. de orejones *
- 65 gr. de chocolate blanco **
- 65 gr. de chocolate negro **
- 100 gr. de nueces
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1/2 cucharadita de nuez moscada
- 1 bolita de clavo machacada
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharadita de levadura en polvo ***
- 4 huevos
- 200 ml de aceite de oliva suave
- 430 gr. de puré de calabaza
- 150 gr. de azúcar
- 250 gr. de harina bizcochona
- 1 vaso de brandy
- Para decorarlo, he utilizado chocolate blanco y un puñadito de manteca de cacao, para hacerlo más líquido.

* La receta original lleva 100 gr. de pasas, pero cuando fui a utilizarlas me encontré que tan sólo tenía 50 gr., así que le añadí también 50 gr. de orejones.
** El chocolate lo añadí también, ya que no aparece en el bundt original de Duly's Kitchen.
*** Agregué además de la cucharadita de bicarbonato, otra de levadura en polvo.



ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 175º, calor arriba- calor abajo, sin aire.
Antes de nada, preparamos la calabaza. La cortamos y nos quedamos con una mitad. Le quitamos las pipas con la ayuda de una cuchara y en un tupper tapado con papel film, metemos 10 minutos al microondas a máxima potencia.



 Mientras se hace la calabaza, preparamos la mise en place.



 Hidratamos las pasas y los orejones en brandy, hasta que las utilicemos.


Empezamos mezclando el azúcar con los huevos, hasta que doble el volumen y blanquee. 




 Cuando la calabaza esté lista. Quitamos el papel film con cuidado para no quemarnos con los vapores y trituramos con la turmix y añadimos al bol.



 Al añadir la calabaza, obtendremos una masa con un color naranja claro, precioso y su textura será cremosa.



 Una vez que la calabaza está integrada, añadimos el aceite hasta obtener una masa homogénea. Entonces, vamos agregando poco a poco la harina con la levadura, el bicarbonato y las especias.




 Ahora es el momento de añadir el resto de ingredientes que tenemos reservados. Lo haremos con la ayuda de una espátula.






Preparamos el molde, untando mantequilla por las paredes y el fondo. Añadimos un puñado de harina, repartimos bien por todo el molde y retiramos el sobrante poniéndolo boca abajo y dando unos golpes con la mano.

 Rellenamos con tres cuartas partes de masa, más o menos, ya que crece bastante al cocer en el horno.



 Preparamos también los moldes pequeños. A estos les puse spray desmoldante.




Metemos al horno a la misma temperatura que lo teníamos, a 175º arriba- abajo y sin aire, en la bandeja del centro.

NOTA: El bund grande ha estado en el horno 42 minutos y los pequeños, 24. 
De todas formas, antes de sacarlos, pinchamos con una varilla, en mi caso, con un palo de pinchito, y si sale limpio, podemos sacarlo. En el caso de que veamos que sale sucio, blanco o marrón oscuro, pero no del color de la masa, podemos sacar el bizcocho, ya que hemos pinchado justo donde había chocolate, así que retiramos del horno sin miedo.

Sacamos del horno y los ponemos sobre una rejilla. A los 5 ó 10 minutos, desmoldamos y los volvemos a dejar sobre la rejilla hasta que estén a temperatura ambiente. 




Derretimos el chocolate con la manteca de cacao en el microondas, a máxima potencia, en intervalos de 30 segundos, ya que el chocolate blanco se puede estropear. Cada vez que paremos el microondas, sacamos y removemos, hasta que esté listo.
Ponemos un plato debajo de la rejilla y vamos echando con cuidado por encima del bizcocho.
Recogemos el sobrante y lo utilizamos para los bizcochos pequeños. Si es preciso, volvemos a calentar.


Y hemos terminado, ya veréis lo rico y lo tierno que está. Y los sorprendente de sus sabores.









Espero que os haya gustado, seguro que sí, ¡menuda explosión de sabores!