El hornillo de Cristi

sábado, 19 de mayo de 2012

Pasta de boletus con setas



     Como ya habréis visto, tengo ya varias entradas de pasta, y es que me gusta mucho, además que es muy rápida de hacer, y lo bueno de hacerla es que se le puede poner todos los ingredientes que uno quiera. 
     Siempre que voy al súper me paso por la sección de las pastas porque al menos un día a la semana me gusta comerla. Uno de esos días que pasé por Lidl, vi este tipo de pasta de boletus y me la llevé a mi casa, empecé a ponerle algunas cosas y creo que quedó bastante buena, por lo menos en mi casa, gustó.
     A ver qué tal os parece la receta... Así que... vamos a la cocina...


INGREDIENTES:
- Una caja de mariposas de boletus (Lidl)
- 8 dientes de ajos
- 2 puerros
- 1 cebolla
- 1 berenjena
- Un trozo de queso gruyère
- 200 gr de setas
- 200 ml de nata para cocinar
- Sal
- Pimienta
- Aceite de oliva 
- 2 hojas de laurel


ELABORACIÓN:

     En una olla echamos agua suficiente para cubrir la pasta, con dos hojas de laurel, dos dientes de ajos, una pizca de sal y un chorrito de aceite. Llevamos a ebullición a fuego fuerte.
     Cuande el agua esté hirviendo, echamos la pasta y removemos de vez en cuando. La coceremos según los tiempos que marque el fabricante. La sacamos, la escurrimos y reservamos.
     Picamos unos dientes de ajos, 5 ó 6 y en una sartén a fuego medio, los doramos un poquito.



      Después añadimos los puerros y la cebolla, picaditos con un poquito de sal.


     Y tras varios minutos, la berenjena en tiritas, también con una pizca de sal.


      Dejamos pochar las verduras unos minutos y mientras picamos las setas, pero cortadas un poquito más grandes que el resto de verduras, para que se note más su sabor sobre el resto de ingredientes. Las añadimos también a la sartén, con otra pizca de sal y pimienta al gusto.



     Dejamos rehogar las verduras hasta que hayan soltado todo el agua que tienen.
     Cuando ya están cocinadas añadimos la nata y le damos unas vueltas en la sartén, para que se integre bien con todos los ingredientes.


     Entonces echamos las verduras de la sartén encima de la pasta que teníamos reservada y lo removemos todo.


     Cuando está todo bien mezclado, lo echamos en una fuente apta para hornos y rallamos el queso gruyère por toda la superficie.


     Encendemos el grill a temperatura máxima y metemos nuestra fuente de pasta hasta que el queso esté doradito a nuestro gusto.


     Mmmm... ya huelo desde aquí... ¡Vamos a comer!

domingo, 13 de mayo de 2012

¡¡Mis primeros macarons!!

MACARONS DE LIMÓN Y DE ARÁNDANOS CON VAINILLA


     Por fin he hecho los macarons, les tenía un miedo... llevaba con las almendras compradas más de un mes y no me atrevía. He leído y he visto vídeos en internet y sobre todo he prestado atención en los errores que se pueden cometer... Al final me he decantado por las explicaciones del blog "Cocina para burros", mejor explicado, imposible. La verdad que quería hacerlos ya este fin de semana, y fue ayer cuando encontré este blog, así que justo a tiempo.   
     Además, hace unos días fui a una pastelería y quise comprar dos macarons y no me los quisieron vender, me dijeron que los vendían al peso, pero tenía que comprar un mínimo de ocho... así que no los compré... ¡si yo sólo quería dos! ¿Cómo puede ser que quiera dos macarons y tenga que irme sin probarlos? ¡Pues ahora los hago yo!
     Así que, vámonos a la cocina a hacer lo que no me han dejado comprar... indignadita estaba... uuuuhhhh...


INGREDIENTES:

 Macarons:
- 270 gr de azúcar glass
- 200 gr de almendras molidas
- 140 gr de claras pasteurizadas
- 70 gr de azúcar
- Colorantes (amarillo y rojo intenso de Wilton)
- Extractos de limón, arándanos y vainilla

FROSTINGS:
Limón:
- 60 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 125 gr de azúcar glass
- unas gotitas de extracto de limón
- 3 cucharadas de leche

Vainilla:
- 60 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 125 gr de azúcar glass
- Unas gotitas de extracto de vainilla
- 3 cucharadas de leche 




ELABORACIÓN:

     Montamos las claras con las varillas, cuando están casi a punto de nieve, añadimos el azúcar y continuamos batiendo.   
     Agregamos el colorante, el que yo he puesto es en pasta, he puesto un poquito sólo, con la punta de un cuchillo. Si queremos más color, siempre estaremos a tiempo de rectificarlo.

      En otro bol, vamos tamizando el azúcar glass y la almendra molida, yo lo he tamizado dos veces, aunque si tamizamos más veces mejor. La verdad que no he tenido paciencia para repetirlo otra vez, porque mi tamiz se atasca y me saca de mis casillas... Pero en fin...
     Bien, cuando tengamos nuestros ingredientes preparados, vamos añadiendo la mezcla de azúcar y la almendra a las claras con una lengua, con movimientos envolventes, hasta que esté todo bien integrado.

      Separamos la masa en dos, a una le he puesto 6 gotas de esencia de arándanos y colorante rojo intenso de wilton y a la otra parte le he puesto colorante amarillo. Le quería poner otro sabor, ¡pero se me ha olvidado! Aunque tienen un sabor a limón... mmm...
     En un papel de horno, pintamos con rotulador y con la ayuda de un tapón (he cogido uno de una botella de agua), circulitos separados entre sí, que será donde irán nuestros macarons, para que al hornear no se peguen unos con otros... claro que a mí no me ha servido de mucho, porque algunos se me han pegado... Ya sé lo que no tengo que hacer la próxima vez...
     Metemos la masa en una manga pastelera, a la que le cortaremos la punta, y vamos "rellenando" los círculos, aunque no del todo, porque la masa tiende a expandirse.


     Cuando tengamos rellenos los círculos, los dejamos reposar hasta que la superficie de los macarons esté seca, para saberlo, pasamos el dedo y no se quedará marca.
     Yo lo he dejado 4 horas a temperatura ambiente.
     He precalentado el horno a 140º y he metido los macarons en la bandeja del centro hasta que he visto que se empezaba a dorar, entonces los he sacado rápidamente.


     El hecho de ponerles colorante, creo que es un buen detector para saber cuándo están hechos los macarons, pues si nos pasamos, cambian de color, y eso no es lo que queremos. Además quedarán totalmente crujientes y no crujientes por fuera y tiernos por dentro, que es como tienen que quedarnos. Esto también me ha pasado, en una hornada me he pasado del tiempo y los macarons han cambiado el color que tenían antes de meterlos en la bandeja, y me han salido totalmente crujientes, pero creo que esto es algo bueno para saber cuándo están en su punto. 
     En cualquier caso, son muy rápidos de hacer, pues no pasan de 15 minutos por tanda.
     Están buenísimos y animo a todos los que como yo, no se han atrevido antes, porque no me han parecido para nada difíciles.
     Cuando he sacado los macarons del horno, los he dejado enfriar en una rejilla.
     Al final he hecho los frostings de limón y de vainilla. 
     He batido la mantequilla, junto con el azúcar glass y le he puesto unas gotas de extracto. Me ha quedado demasiado compacto, así que le he ido añadiendo una a una, tres cucharadas de leche, hasta que he visto que tenía la consistencia que yo quería.


     No he podido evitar probarlos, con y sin relleno... mmm... qué buenos están... ya lo he dicho antes... ¡pero es que me encantan!


miércoles, 9 de mayo de 2012

Rollitos de pollo con hojaldre


     Esta receta no es mía, una parecida vi en "Hoy cocinas tú" de Gastronomía & cia. Claro que la he adaptado a mis gustos... Pero en cuanto la vi me imaginé que podía estar riquísima... y así es como salió...
Me encantó el crujiente del hojaldre por fuera y lo tierno del pollo por dentro... y los sabores... mmmm... 
     Y he de decir que estos rollitos están buenos tanto calientes como fríos... Otra receta sencilla que se prepara muy rápido y que podemos tenerla a medio hacer y meterla en el horno en el último momento, que es lo que hice yo...

INGREDIENTES: 

- Pechuga de pollo
- Mozzarella
- 2 Planchas de hojaldre
- Aceite de oliva
- Perejil
- Sal
- Tomillo
- Pimienta
- 1 huevo
- Aceite de oliva y perejil triturado (en la turmix)

ELABORACIÓN:

     Salpimentamos las pechugas. En una sartén a fuego fuerte y con un chorrito de aceite de oliva con perejil triturado, las marcamos.    
     No las hacemos totalmente por dentro porque se terminarán de cocinar en el horno. Reservamos.

     
     Cogemos las placas de hojaldre y con la ayuda de un rodillo y un poco de harina (para que no se pegue el hojaldre al rodillo), vamos estirándolas.

 








      Echamos mozzarela, tomillo y aceite de oliva con perejil triturado por toda la superficie del  hojaldre, menos en un extremo, que servirá para sellar los rollitos.
 
      Cortamos las pechugas en tiritas y las vamos poniendo a lo ancho de un extremo del hojaldre.

     Vamos enrollando el hojaldre hasta terminar en el trocito que no hemos echado nada, que pintaremos con huevo para poderlo sellar.




     Precalentamos el horno a 180º grados y cuando esté caliente, metemos nuestros rollitos hasta que tengan el color dorado que nos guste.

     Los sacamos y  le echamos un chorrito de aceite de oliva con perejil para darle un toque final de color. Y ya están listos para comer.
     Un plato fácil, rápido y con sabores delicados.


jueves, 3 de mayo de 2012

Guisantes con jamón


     Realmente esta receta no sé cómo se hace, pero me imagino que más o menos tendrá que ser así... Mi madre siempre ha hecho guisantes con jamón, y me parece que el sabor es el mismo... Y tenía muchas ganas de comerlos, así que os doy mi forma de prepararlos, que espero que os guste. 
     Así que vamos a la cocina a investigar cómo se hacen los guisantes con jamón...

INGREDIENTES:

- 1 bolsa de guisantes congelados
- Jamón serrano
- 3 dientes de ajos
- 1 cebolla
- Aceite de oliva
- Sal


ELABORACIÓN:

     Ponemos una sartén a fuego medio a calentar y mientras, laminamos los 3 dientes de ajo.
     Cuando la sartén está caliente, echamos un chorrito de aceite de oliva y doramos los ajos.
     Picamos las cebollas en trocitos pequeños y lo añadimos a la sartén. Removemos de vez en cuando.
     

     Dejamos pochando la cebolla hasta que esté transparente, entonces añadimos los guisantes y le ponemos sal, pero no mucha, porque el jamón ya está salado.
     Mientras tanto, picamos el jamón serrano. Yo lo he metido en un vaso triturador, en vez de cortarlo en taquitos.
     A los diez minutos más o menos, cuando el color de los guisantes ya no es verde brillante, echamos el jamón y lo removemos un poco. 
     Lo dejamos unos minutos más sin dejar de remover con cuidado.



          Me encantan estos platos de toda la vida.

lunes, 30 de abril de 2012

Pizza de hojaldre


     Esta pizza de hojaldre la hice un día que no tenía nada preparado para comer y no me apetecía mucho pensar qué cocinar... y para qué engañarnos, porque me levanté tarde, así que en un periquete tenía preparadas todas las cositas para hacer esta comida tan rica... mmm... me encantan estas cosas, ya sea con su masa de pizza o con hojaldre... el resultado no es igual que con masa de pizza, sólo diferente, porque está igual de bueno...

INGREDIENTES:

- 1 plancha de hojaldre
- Queso mozzarella
- Queso
- Tomate natural triturado
- Aceite de oliva
- Orégano
- Sal
- 1/2 cebolla
- 1/2 berenjena
- Champiñones naturales
- Aceitunas
- Jamón cocido

ELABORACIÓN:


     Precalentamos el horno a 180º.
     Estiramos la placa de hojaldre con la ayuda de un rodillo y espolvoreando un poco de harina para que no se pegue el rodillo a la masa.
     En un cuenco preparamos el tomate con un poco de orégano, una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva. Removemos con una cuchara o lo batimos con la turmix.
     Echamos sobre toda la superficie nuestra mezcla de tomate.
     Encima del tomate añadimos la mozzarella y nuestros ingredientes: los champiñones que hemos laminado, la berenjena en tiritas y la cebolla, cortada en medias lonchas finitas.
     Entonces, rallamos queso, del que tengamos que nos guste y un poquito de orégano más.
     Cortamos el jamón cocido en tiritas y lo enrollamos, lo ponemos también encima del queso y terminamos con las aceitunas.
     Metemos nuestra pizza en la bandeja del centro del horno a 180º hasta que tenga el aspecto que nos guste.
     La sacamos y ya la tenemos lista para comer... mmmm...


viernes, 27 de abril de 2012

Brochetas de pollo y verduras


     Sé que esta receta no tiene ningún misterio, pero he de decir que esta mezcla, y con todos sus ingredientes frescos tiene un sabor estupendo...
     Si a esto le añadimos la rapidez en la preparación y en la cocción, la hacen perfecta para cualquier momento... y más sana imposible...
     Vamos con las brochetas...

INGREDIENTES:

- Pechuga de pollo
- Champiñones naturales
- Tomatitos cherry
- Pimientos rojos
- Cebolletas
- Calabacín
- Aceite de oliva
- Perejil
- Sal maldom

ELABORACIÓN:


     Preparamos nuestras verduras y la pechuga de pollo. 
     Una vez limpios y secos nuestros ingredientes, cortamos todo en trozos grandes.
     En un vaso batidor echamos un buen chorreón de aceite de oliva, unas ramitas de perejil y un poquito de sal maldom. Lo pasamos todo por la turmix hasta que esté todo integrado. Echamos nuestro aceite en un biberón.
     En esta ocasión he utilizado la plancha y la he puesto a máxima temperatura.


     Mientras, he ido preparando las brochetas, intercalando trozos de pollo con las demás verduras.
     Cuando la plancha está caliente, echamos un chorrito de aceite de oliva y ponemos encima nuestras brochetas. 
     Echamos encima de cada brocheta un chorrito de aceite de nuestro biberón y las dejamos que se vayan dorando por todos lados por igual, dándoles la vuelta de vez en cuando.
     Cuando están listas echamos un poquito de sal maldom.


     Para acompañar las brochetas, hice una fritura de verduras, que al principio iba a ser de puerro y berenjenas, pero como me sobró una parte de las verduras de las brochetas, también las aproveché... y estaba todo... mmmm... dos texturas diferentes de verduritas en un mismo plato... y qué colores... ¡cómo pedir más!

martes, 17 de abril de 2012

Tarta red velvet con frosting de esponjitas


     Esta es una tarta que me han encargado para un cumpleaños. La he decorado con un frosting de esponjitas que tiene un sabor muy suave y con un bizcocho red velvet que la hace muy vistosa al corte... y que tiene que estar deliciosa, ya que no la he probado... me he divertido mucho haciéndola. Sinceramente, una vez terminada la tarta no he quedado muy contenta por su aspecto, pero cuando me han enviado el corte y me han dicho que estaba muy rica y que ha gustado mucho, he cambiado un poquito de opinión y me he puesto muy contenta.

     Para hacer la tarta he doblado las cantidades que utilicé para hacer los red velvet cupcakes.Así:

Para el bizcocho:
- 110 gr de mantequilla sin sal
- 300 gr de azúcar
- 2 huevos
- 2 cucharadas grandes de cacao en polvo (Valor)
- 2 cucharaditas de azúcar vainillada
- 240 ml de buttermilk (*)
- 300 gr de harina (un poquito menos de 1 taza)
- 3 cucharaditas de bicarbonato
- 2 cucharaditas de vinagre de vino blanco
- 2 cucharaditas de colorante en pasta rojo intenso (Wilton)
(*) He hecho el buttermilk con 240 ml de leche y 30 ml de vinagre de vino blanco

Para el frosting:
- 1200 ml de nata para montar
- 600 gr de esponjitas
- 3 cucharaditas de azúcar vainillada
- 1 cucharadita de colorante en pasta verde hoja (Wilton)

 ELABORACIÓN:

Para el bizcocho:
     Precalentamos el horno a 170º
   
     En un bol echamos el azúcar y la mantequilla a temperatura ambiente y removemos.          
     Cuando la mezcla esté homogénea, añadimos los huevos de uno en uno y vamos batiendo.
     Preparamos el buttermilk y mientras lo dejamos en reposo unos diez minutos, vamos tamizando la harina con el cacao.
     Entonces, echamos en el bol la mitad de la harina y el cacao y vamos moviento hasta que esté todo bien mezclado. 
     Añadimos el buttermilk y mezclamos hasta que se integre todo. 
     Echamos el azúcar vainillado y el resto de la harina y el cacao, batimos todo de nuevo.
     Es en este momento, en el que ya tenemos todos los ingredientes mezclados, en el que vamos a introducir el colorante rojo, así podremos ver cuál es el tono exacto que queremos darle a nuestros cupcakes, echando más o menos según el color que nos guste.
     En una taza, mezclamos el vinagre con el bicarbonato, y cuando burbujee, lo añadiremos también al cuenco con todos los ingredientes anteriores. Terminamos la masa removiendo todo de nuevo.
     
     He forrado un molde con papel de horno, más alto que el molde.    
     De esta manera, podemos hornear un bizcocho más alto que el molde sin que se salga por los lados. 


      He dejado la masa cocer durante una hora a 165º en la bandeja central del horno.

Para el frosting:
     En una olla, echamos los 1200 ml de nata a fuego medio-fuerte.    
     Vamos removiendo de vez en cuando.
     Cuando la nata esté caliente, echamos el tinte y vamos removiendo para que el color quede homogéneo.

      Una vez que ha roto a hervir, retiramos del fuego y añadimos las esponjitas, removiendo para que se derritan con el calor que queda.   
     Seguimos mezclando hasta que estén totalmente integradas con la nata. Entonces tapamos con un papel film en contacto con la superficie de la crema para que no se forme costra.
     Cuando se haya enfriado la metemos a la nevera y la dejamos como mínimo un día, cambiándole el papel film para airearla.
     Cuando vayamos a montar la tarta batimos con un tenedor la crema hasta que se haya montado y nos quede una mezcla cremosa.



 Este es el aspecto que tiene el frosting de esponjitas una vez que lo batimos.








Montamos de la tarta:
   Empezamos a montar la tarta. Con una lira, cortamos las capas de bizcochos.





      Metemos el frosting en una manga pastelera y vamos poniendo el relleno entre bizcocho y bizcocho.

 





     La última capa de bizcocho será la que teníamos en la parte de abajo del molde, para que la tarta quede más bonita.


     Una vez que hemos terminado de rellenar las capas, pasamos a cubrir la tarta. Con la ayuda de una espátula vamos echando frosting por todos los lados de la tarta y tapando huecos entre bizcochos si fuera necesario.
     Metemos la tarta a la nevera con la primera capa de frosting para que se endurezca un poquito.


 









     Después de quince o veinte minutos, sacamos la tarta de la nevera para terminarla. Le damos una segunda capa de frosting por toda la tarta terminamos de decorar.



Le he puesto fideítos de chocolate para resaltar un poquito el color.

Y así es como ha quedado la tarta. El resultado inicial, como he dicho no me terminaba de convencer, pero he cambiado un poquito mi parecer cuando he visto el corte.


 

Esta es la tarta antes de cortarla.


 Y por fin la foto del corte... tengo que decir que me encanta... aunque no esté bien que lo diga yo, pero me parece muy vistosa.















Y otra foto del corte... ¡y yo sin probarla!