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sábado, 11 de febrero de 2017

Berza. Potaje malagueño en olla rápida. Receta de mi madre.


     Este es un plato que siempre ha cocinado mi madre desde que tengo recuerdos, su sabor me traslada inmediatamente a mi casa. Podría comer berza todas las semanas de mi vida. Lo curioso es que hasta ahora no la había preparado, así que hace unos días llamé a mi madre por teléfono y le pedí la receta. 
El día que preparé la berza no podía creer lo rica que estaba, incluso me atrevo a decir que sabe igual que la de mi madre, al menos eso me pareció cuando la probé.
Acompañadme y os la enseñaré, para que disfrutéis igual que he hecho yo comiendo este plato tradicional de mi familia.


INGREDIENTES:

- 1 kg. de judías verdes
- 300 gr. de garbanzos
- 3 puñados de judías blancas
- Media calabaza
- 1 morcilla
- Un trozo de ternera
- Tocino fresco
- 2 patatas
- Aceite de oliva
- 5 ó 6 ajos
- Pimentón picante
- Azafrán en hebras
- Cúrcuma
- Sal


ELABORACIÓN: 
Ponemos los garbanzos en remojo la noche anterior a la preparación de la berza.
Antes de ponernos a cocinar, preparamos las judías verdes, quitándole los filos con la ayuda de un pelador y los extremos con un cuchillo. Las cortamos en trozos.





En una sartén a fuego medio y con un buen chorreón de aceite de oliva, doramos los ajos, finamente picados. Una vez están dorados, los apartamos del fuego y añadimos una cucharadita de pimentón. Removemos bien sin calentar de nuevo. 



Llenamos la olla con agua fría hasta la mitad y añadimos las habichuelas blancas. Ponemos a calentar a fuego medio- alto. 


Cuando hierva, añadimos la carne y el tocino y el aceite con los ajos que acabamos de dorar. 
Tapamos la olla y cuando haya subido el "pitorrillo" (en realidad se llama verdugo), empezamos a contar el tiempo y dejamos hervir durante tres cuartos de hora. 
Pasados los cuarenta y cinco minutos, quitamos la olla del fuego, dejamos salir el vapor y la abrimos, retiramos la carne y el tocino y reservamos en un recipiente cerrado. Si es necesario, quitamos la espuma que se haya podido formar.
Antes de cerrar de nuevo, añadimos las habichuelas verdes, la calabaza y las patatas cortadas en cuadraditos, los garbanzos, un poco de sal, una cucharadita de cúrcuma (lo prefiero en lugar de colorante, pero también se puede utilizar) y unas hebras de azafrán. 


Volvemos a cerrar la olla y dejamos cocinar otros tres cuartos de hora.
Sacamos de nuevo el vapor y volvemos a abrir. Agregamos entonces la carne y el tocino que teníamos reservados y también echamos la morcilla, pinchada por los lados para que no se abra durante la cocción. Hervimos durante diez minutos, pero esta vez con la olla sin tapar.


Esta es la tercera vez que utilizo la olla express, antes le tenía miedo, parece que me estoy aficionando a ella. 


Queda una comida muy rica y en la mitad de tiempo, pero qué os voy a contar, si soy novata en esto.



Un plato que repetiré sin duda en cuanto se acabe el cargamento que tengo en el congelador.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Albóndigas en salsa. Receta de mi madre



Os traigo otra receta de mi madre que he visto siempre en mi casa, desde que era pequeña, o desde que me acuerdo. Son esos platos de toda la vida, de nuestras madres, que no debemos perder, y por eso estoy recopilándolos para que no se me olvide cómo prepararlos. Además, al estar lejos de casa, siempre que preparo una receta que suele hacer mi madre, huele toda la casa a ella y a mi familia y eso me encanta.


Voy a enseñaros estas albóndigas tan ricas.

INGREDIENTES:
- 400 gr. de carne picada de ternera
- 400 gr. de carne picada de cerdo
- 2 huevos
- Perejil fresco, picado
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de pan rallado
- Sal 
- Pimienta
- 1 cebolla grande
- 4 ó 5 tomates
- Aceite de oliva
- Un chorrito de vino blanco 
- Medio vaso de agua
- 2 ó 3 hojas de laurel
- 2 clavos
- Pimienta en grano


ELABORACIÓN:

En un bol, echamos la carne picada, los ajos y el perejil muy picaditos, los huevos, el pan rallado, la sal y la pimienta. Removemos todo para que se reparta bien, cubrimos con papel film y dejamos unas horas en la nevera.



Transcurrido el tiempo de reposo, hacemos las bolitas y freímos en aceite de oliva, dando vueltas para que se haga por todos lados por igual.



Vamos sacando las albóndigas sobre papel film. Reservamos.
Cortamos la cebolla, en una sartén a fuego medio, con un chorrito de aceite, pochamos la cebolla, previamente salpimentada. 
Mientras, troceamos los tomates y los añadimos a la sartén cuando la cebolla se haya pochado. Añadimos una pizca de sal.



Tras unos minutos, añadimos el chorrito de vino blanco. Seguimos cocinando y removiendo de vez en cuando. Cuando se haya consumido el caldo que sueltan los tomates, retiramos la sartén. 

En una cazuela, a fuego medio-bajo, echamos el laurel, los clavos, unos granos de pimienta y las albóndigas. Agregamos la mezcla de tomate y medio vaso de agua. Y dejamos al fuego removiendo con cuidado para no romper las albóndigas, hasta que la salsa espese.



Tenemos que tener cuidado en este punto, cuando la salsa esté espesando, que es cuando se pueden pegar las albóndigas al fondo, así que, en ese momento, retiramos la cazuela del fuego y ya tendremos listas nuestras albóndigas. 



Espero que os gusten, a mí me encantan.

lunes, 17 de octubre de 2016

Fabada asturiana. Receta de mi madre


     Por fin llegó el otoño y con él las recetas de cuchara de toda la vida. Este plato ha sido todo un descubrimiento para mí, porque hasta el día que la he preparado, pensaba que no me gustaban las judías blancas. 
Llamé a mi madre y me dio su receta, que está deliciosa.


INGREDIENTES:
- 500 gr de judías blancas
- 2 chorizos asturianos
- 2 morcillas asturianas
- 2 trozos de panceta asturiana
- Media cebolla
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce
- Azafrán en hebras
- Sal


ELABORACIÓN:
La noche anterior, ponemos las judías a remojo con agua fría.


Cuando vayamos a preparar la fabada, lavamos las judías y las escurrimos. Las echamos a una olla y las cubrimos con agua fría, más dos dedos más de agua, ponemos a calentar a fuego medio-fuerte.
Añadimos los chorizos que habremos pinchado o le habremos hecho unos pequeños cortes para que no revienten durante la cocción, la panceta troceada y la media cebolla entera.



Cuando de el primer hervor, "asustamos" con un chorro de agua fría, algo que repetiremos tres veces durante toda la cocción, cada vez que hierva la fabada, con la ayuda de estos cambios de temperatura, nos asegurarnos que quedan tiernas las judías cuando hayamos terminado.
Bajamos a fuego medio.
Quitamos la espuma  y retiramos el exceso de grasa con una cuchara, repetiremos cuantas veces sea necesario.
Añadimos las morcillas.


     Tendremos cuidado al remover los ingredientes, al principio podemos hacerlo con una cuchara de madera, pero a medida que van cociendo las judías, moveremos la olla con pequeñas sacudidas, para no romperlas.
Añadimos media cucharadita de pimentón y unas hebras de azafrán.
     Bajamos el fuego un poco más y dejamos cocer, durante dos horas o hasta que las judías estén tiernas.

Retiramos y ya podemos disfrutar de nuestra fabada asturiana llena de sabor.
     


      Hemos acompañado la fabada con lacón y unos pimientos del padrón fritos. 


Una comida deliciosa para dar la bienvenida al frío.