
Para mi gusto, esta forma de preparar la pasta, es una de mis preferidas, nada tiene que envidiar a otras recetas, más bien al contrario, porque con la mezcla de estos ingredientes he descubierto un sabor totalmente nuevo y muy agradable.
Os aseguro que este plato no os dejará indiferentes... He utilizado esta pasta que compré en Lidl en Navidad, tiene un sutil sabor a canela que hace que estos tagliolini sean algo especial... Os animo a probarlos, con este tipo de pasta o con otro, está igualmente delicioso, comprobado.
INGREDIENTES:
- 100 gr de champiñones naturales
- Queso mascarpone
- Queso gruyére
- 5 dientes de ajo
- Vino tinto
- 2 hojas de laurel
- Pimienta (molinillo de 5 pimientas)
- Orégano
- Tomillo
- Sal
ELABORACIÓN:
Ponemos a calentar agua en una olla a fuego fuerte con un chorrito de aceite, sal, dos ajos y dos hojas de laurel.
En una sartén, a fuego medio y con un chorrito de aceite, echamos 3 dientes de ajos picaditos y los doramos. Incorporamos los champiñones, que habremos lavado, secado y laminado y los ponemos a pochar con una pizca de sal. Cuando hayan soltado los jugos, echamos un chorro generoso de vino tinto, orégano y tomillo, y removemos de vez en cuando, hasta que se haya consumido el caldo.
Sacamos la pasta de la olla y la escurrimos, la he tenido 5 minutos hirviendo como dice en el envase. No he enjuagado la pasta.
Mezclamos el queso mascarpone con pimienta y reservamos.
En un plato, hacemos un nido con la pasta, ponemos encima el queso mascarpone, que se derretirá al contacto con la pasta caliente y echamos los champiñones por encima.
Terminamos de emplatar poniendo queso gruyére encima del nido.
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