miércoles, 29 de junio de 2016

Pan. Bollitos con harina de espelta (tipo mollete de Antequera)





     Me encantan los molletes de Antequera, así que voy buscando diferentes recetas por internet para ir probando.  Esta es por ahora la que más me ha gustado, la miga, la corteza finita y cómo no, el sabor. 

No sé exactamente de qué blog cogí la receta, pero los molletes son los de Iván Yarza, aunque he sustituido el tipo de harina, porque me gusta más el pan integral que el blanco.
Lo que más me ha llamado la atención de este tipo de pan es el poco amasado que lleva y lo pronto que empieza a levar. El sabor, como ya es dicho, que es delicioso, y aunque no son típicos molletes de Antequera (los míos, al cambio de harina), me recuerda mucho a los bollitos malagueños. Hasta que no encuentre otra receta, es el pan que voy a hacer para comer a diario. Me ha encantado. Aunque tengo muchas ganas de hacer receta original de los molletes de Iván Yarza en otra ocasión, porque tengo mucha curiosidad por probarlos.

Ya que no encuentro el blog de donde saqué la receta y mis notas no las tengo a mano, he buscado otro sitio y entre lo experimentado haciendo los molletes y lo que he leído, he ido escribiendo la receta, muy similar a la original de Iván Yarza. El blog se llama Restaurander, me ha enganchado desde la primera palabra, tiene una forma muy amena y divertida de describir las recetas.

Vamos a por los molletes.


Ingredientes:  
PREFERMENTO, QUE HAREMOS UN DÍA ANTES:

- 100 gr de harina para hacer bizcochos
- 60 ml de agua templada
- 2 gr de levadura seca de panadero

MASA DEL PAN:
- Prefermento del día anterior
- 250 gr de harina de espelta integral
- 250 gr de harina de fuerza
- 20 ml de aceite de oliva  
- 315 ml de agua
- 12 gr de sal rosa del Himalaya
- 7gr de levadura seca de panadero


ELABORACIÓN:
- Día antes: Hacemos el prefermento. En un bol, unimos (yo con una cuchara de palo, aunque se puede hacer con la mano), los tres ingredientes y dejamos reposar tapado con un film a temperatura ambiente durante unos 30 min. Metemos en la nevera hasta el día siguiente.
Fermento
- Día después: Sacamos el prefermento de la nevera y dejamos a temperatura ambiente unos 30 min. Añadimos entonces los demás ingredientes para hacer la masa del pan y amasamos.
Podemos hacerlo con una cuchara de madera o con la amasadora, hasta que la masa esté uniforme y fina. Tras 10 min en la amasadora a potencia baja obtuve una masa uniforme y fina. También pegajosa.
Tapamos con film y dejamos reposar 10 min.
Pasado este tiempo, retiramos el film,  nos untamos las manos con aceite de oliva para poder trabajar la masa sin que se nos pegue y en el mismo bol,  estiramos parte de la masa de los bordes y plegamos en el centro, como muestran las fotos.
Repetimos hasta que la masa no es tan elástica y empieza a ofrecer resistencia. Entonces tapamos de nuevo y dejamos reposar durante 5 min. Repetimos 3 veces este último paso.





Ya notamos que la masa no se estira con tanta facilidad.
Damos la vuelta a la masa de forma que los pliegues queden debajo de la masa. 
Tapamos con un film y dejamos reposar en un sitio cálido y libre de corrientes durante dos horas.


Cuando volví al cabo de las 2 horas, encontré la masa así:


¡Quería salirse del bol!
Con cuidado, retiré el plástico que lo recubría y se desinfló un poquito, aunque seguía bastante hinchada.
Preparé la superficie de trabajo, espolvoreada de harina y eché la masa cuidadosamente sobre ella para empezar a cortarla.





 Cuando hemos cortado la masa en porciones, lo normal suele ser de 90-100 gr. cada una, aunque a mí me gustan más chiquitos, supongo que depende de cada uno, los míos son de unos 50gr., boleamos los bollitos. Esto es, hacer forma esférica o de bola. Para ello, cubrimos la porción de la masa con la palma de la mano sin aplastarla y la rodeamos con los 5 dedos, apoyándolos en la superficie, y empezamos a mover en círculo para dar la forma de bolita a los bollitos con cuidado de no apretar, si no, se desinflará la masa.



Tengo que practicar mucho, porque esta técnica mía es un churro... Supongo que mientras más se hace, mejor sale. Cuando tengamos formadas las bolitas, dejamos la parte más bonita hacia arriba, y los pliegues, hacia abajo.



En la superficie de trabajo espolvoreada con harina, dejamos reposar las bolitas durante unos 10 min., tapadas con papel film.



Pasado ese tiempo, aplanamos con cuidado los panecillos con la ayuda de un rodillo. Hay que hacerlo con mucho cuidado para que no se desinfle la masa.
Ya preparados los bollitos, los pasamos a una bandeja de horno cubierto con papel de hornear o con una plancha de silicona y tapamos de nuevo con papel film. Dejamos reposar 2 horas más.






Al final separé los bollitos y los puse en dos bandejas, pues al dejarlos reposar y aumentar de tamaño, se iban a pegar unos con otros.














Precalentamos el horno a 200º calor arriba - calor abajo, sin turbo, el mío a 210º porque va un poco a lo suyo y tengo que ir ajustando la temperatura, no sé cómo me salen las cosas bien...
Metemos la bandeja con nuestros molletes en el centro del horno, y  un envase de metal con medio vaso de agua abajo del todo (en el "suelo" del horno) para que se forme vapor.
 Según el blog de Restaurander, dejamos los bollitos 10-12 min. En mi caso los he dejado 20 minutos, porque antes estaban crudos.
Horneé dos bandejas de bollitos. 




    

Espero que os haya gustado. Hasta la próxima.
Cristi.

Vuelve el hornillo

Buenos días compañeros, amigos,


Tras este largo parón que ha dejado el hornillo sin uso, quiero empezar a encenderlo de nuevo y a enseñaros las cositas que voy haciendo.
Creo que os debo una explicación a todos vosotros que estabais
ahí y me seguíais.
No se me dan muy bien estas cosas, el contar cosas personales, pero quería deciros que ha sido una etapa muy difícil, lo que ha provocado que ésta y otras actividades se me hayan hecho muy cuesta arriba, hasta al final tenerlas que dejar a un lado.
Poco a poco voy saliendo de este ciclo y empezando otro y creo que estoy preparada para volver a hacer lo que me gusta.

Espero encontrarme por el camino con alguno de vosotros.
Cristi.

martes, 25 de marzo de 2014

Galletas de avena con chocolate intenso




Hola, hoy os traigo una receta de galletas que me he inventado. Me gusta desayunar galletas y si son caseras mucho mejor. Se me acabaron las galletas que compré, así que, qué mejor que hacerlas nosotros mismos... A ver si os gusta el resultado, a mí... bueno, qué voy a decir, nada más salir del horno ya las estaba probando y esta mañana eso es lo que he comido y me han sabido...mmm... espero que os gusten...


INGREDIENTES:
- 100 gr de mantequilla
- 100 gr de azúcar moreno
- 30 ml de leche
- 150 gr de copos de avena
- 1 huevo
- 60 ml de miel
- 1 cucharadita de levadura (Royal)
- 180 gr de harina de trigo integral
- 100 gr de gotas de chocolate intenso (Valor)

ELABORACIÓN:
     Echamos a un bol la mantequilla con el azúcar y batimos hasta que obtengamos una masa homogénea. Después, vamos agregando los ingredientes poco a poco, dejando cómo últimos ingredientes la levadura y la harina, que las podemos echar de un golpe.
He batido todo en la amasadora, pero podemos hacerlo con una cuchara de madera también.



     Precalentamos el horno a 180º calor arriba- calor abajo. Podemos poner el turbo, si es así, bajamos en 10º la temperatura.
     Con ayuda de dos cucharillas vamos poniendo bolitas de masa en la bandeja, y aplastamos un poquito. La masa es un poco pegajosa, creo que por la miel, pero con las cucharillas no tendremos ningún problema para formar las galletas. No tienen que quedar perfectas, creo que ahí está la gracia de esta receta.





     Meteremos las galletas en la bandeja del centro del horno durante 10 minutos o hasta que se doren los bordes.
     Sacamos del horno y vamos pasando las galletas a una rejilla para que se enfríen, con cuidado para que no se rompan las galletas, pues cuando salen del horno están muy blanditas y se pueden romper.



Cuidado también para no quemarnos si cogemos las galletas con las manos recién sacadas del horno, pues el chocolate está derretido y muy caliente.



    Cuando se han enfriado, a temperatura ambiente, las he metido en una caja, donde se conservarán por más de una semana.



    Estas galletas tienen una textura más bien blandita, como abizcochadas, no seguí receta, empecé a añadir ingredientes a ver qué salía, la verdad que me ha gustado el resultado, tienen un sabor muy rico y el chocolate le da un buen toque.




     Estas galletas han sido mi desayuno durante tres días y aún se mantienen frescas. Mmmm... os animo a que las probéis.


Cristi.

viernes, 21 de marzo de 2014

Pastelitos de manzana



     He preparado estos pastelitos de hojaldre que están listos en 20 ó 25 minutos entre preparación y horneado. Están muy buenos y vienen muy bien cuando nos apetece algo de dulce y no tenemos nada en casa. Mi madre los preparaba en un ratito y me he acordado, así que los he hecho en un momento. A ver si os gustan, además, necesitamos muy pocas cosas, ya veréis.

INGREDIENTES:
- 2 manzanas reineta
- 1 plancha de hojaldre
- Azúcar blanca

ELABORACIÓN:
     
      Precalentamos el horno a 180º calor arriba- calor abajo.
     Cortamos el hojaldre en rectángulos o cuadrados no muy grandes.



     Pelamos las manzanas y las cortamos en cuartos. Estos trozos los cortamos en rodajas finas.
     Vamos poniendo las rodajitas de manzana a lo largo, encima del hojaldre y por último espolvoreamos azúcar sobre nuestros pastelitos.







     Espero que os gusten estos pastelitos tan sencillos. Hasta pronto.
Cristi.

lunes, 10 de marzo de 2014

Pasta fresca casera de espinacas



    Por fin me he decidido a hacer de nuevo pasta fresca. Ya la hice una vez y estaba muy buena, mucho más que la que compramos en los supermercados. La vez anterior la hice únicamente con harina y huevo, así que en esta ocasión he probado con otra cosa y le he añadido un poquito de espinacas a ver qué tal quedaba... Claro que con mi apetito y con lo que me gusta la comida hecha en casa... qué puedo decir... pues que estaba buenísima... A ver qué os parece, espero que os guste tanto como a mí.


INGREDIENTES:
- 2 huevos M
- 100 gr de harina integral de trigo
- 100 gramos de harina para todo uso
- Un poquito más de harina para amasar
- 150 gr de espinacas
-1/2 cebolla pequeña
- 4 champiñones
- Queso de untar tipo Philadelphia
- Pimienta rosa
- Pimienta negra
- Sal
- Aceite de oliva

ELABORACIÓN:
     En una olla pequeña, a fuego medio-fuerte, salteamos 50 gr de espinacas sin sal ni nada, pues la añadiremos a la masa y la pasta no lleva sal.

Una vez las espinacas han soltado el agua, reservamos.


Empezamos entonces con la masa.
En un bol, echamos la harina y los huevos. Removemos. con un tenedor.
        
     Cuando la harina se haya integrado con el huevo, seguimos trabajando en la mesa, echando previamente un puñadito de harina en forma de lluvia y añadiendo las espinacas que teníamos reservadas.


     Con las manos, vamos haciendo una bola, pues al principio no podremos amasar como si de masa de pan se tratase pues se deshace. Así que poco a poco, y cogiendo un poquito de harina para que no se nos pegue la mezcla a las manos, vamos apretando y haciendo una bola. Enseguida notaremos que podemos amasar normalmente.


*NOTA: Para hacer pasta, las medidas son, para cada huevo, 100 gr de harina, pero hay que tener en cuenta que hemos añadido las espinacas y hay que agregar un poco más de harina, pues la masa está demasiado húmeda como para hacer la pasta. Nos daremos cuenta de la cantidad que necesitamos de harina cuando la masa deje de pegar en las manos. En ese momento, dejamos de echar harina.
     Amasaremos hasta que nos quede una bolita de masa de tacto fino y suave.

     Envolvemos con papel film y la dejamos en la nevera 30 minutos.
Mientras la masa se enfría, haremos las verduritas con las que acompañar nuestro plato.

     Cortamos las cebollas en juliana y en una sartén con un chorreón de aceite de oliva, pochamos a fuego medio-fuerte. Echamos sal.


     Cuando la cebolla esté transparente, añadiremos las espinacas que teníamos reservadas, removiendo de cuando en cuando. Echamos otro poquito de sal y pimienta rosa y negra.


     Entonces lavamos y cortamos los champiñones en láminas no muy finas y los ponemos en la sartén con un chorrito de aceite de oliva, una pizca de sal y dejamos que se doren, removiendo también para que no se quemen. La temperatura sigue siendo la misma, fuego medio-fuerte.


Reservamos y vamos con la pasta.

Sacamos la bolita de masa de la nevera y la cortamos en cuatro partes.


     Cada cuarto lo volvemos a cortar en dos, con lo que tendremos 8 trozos de masa que podremos pasar cómodamente por la máquina.
* NOTA: Si no tenemos la maquinita de hacer pasta, la podemos hacer con un rodillo sin problemas. Sólo hay que dejar la pasta del grosor que queramos y luego cortar como más nos guste.


     Primero damos una primera pasada y vamos haciendo cada vez más pequeñita la anchura por donde se "aplasta" la masa, hasta dejarla del grosor deseado.
     Posteriormente, pasaremos a cortar la pasta. En esta máquina tenemos dos opciones, tallarines y espaguetis. He optado por la primera. Pero podemos hacer raviolis, planchas para lasaña,  para canelones... cortándola a mano.
     Cambiamos de rodillo para cortar la pasta.



En esta última foto podemos ver la harina integral y las espinacas... Merece la pena hacer la pasta nosotros mismos y poder añadir a la masa lo que se nos ocurra.


Después de cortar la pasta, hay que dejarla secar de hora y media a dos horas. En mi caso hice pasta para dos días. La primera parte la cociné y la segunda la congelé, pues al ser pasta fresca no hay que dejarla más de varios días en la nevera, pero si no sabemos cuándo la vamos a cocinar, es mejor congelarla.


     Una vez pasado el tiempo de secado, en una olla añadimos bastante agua, para que la pasta tenga espacio al cocer y echamos sal y pimienta. Cuando el agua esté hirviendo echamos la pasta, que estará lista en 2 minutos.

     Mientras, en un cazo pequeño calentamos a fuego medio el queso de untar sin dejar de remover. Nos da tiempo de sobra en los dos minutos que tarda la pasta en cocer.
     Sacamos la pasta del agua y la escurrimos. Emplatamos.





     Espero que  os guste y si hacéis pasta, que disfrutéis tanto como yo preparándola. Hasta pronto.