martes, 27 de diciembre de 2011

Puchero malagueño

      





     Como malagueña que soy, voy a poneros una receta típica de allí... ¡que ya es hora que Málaga tenga sitio en este blog!
     Este platito viene muy bien para el frío que está haciendo...
     Jeje... estoy acordándome... hace unos años fui a unos grandes almacenes y compré la olla más grande que había, para hacerme pucheros enooooorrrrmeeeees, luego los congelaba en varios tuppers y cada vez que me apetecía, lo tenía listo para comer... y es que está tan bueno... a veces lo comía solo, o con fideos, otras con arroz, o me hacía un puré con las patatas y los garbanzos... Me encanta el sabor del puchero y me recuerda a mi casa.
     Para estas fechas, después de esos días de abundantes cenas, ¡sienta estupendamente!
     Si sois como yo, nunca os cansaréis de comer puchero, así que os voy a dar una receta para hacer uno muy grande, para que, cuando queráis comer, sólo tengáis que sacarlo del congelador.
     He comido pucherito hoy y ya tengo ganas de más... Bueno, ahí va...

INGREDIENTES:

- 1 pollo con piel
- 1 hueso añejo
- 1 hueso fresco
- 1 trozo de tocino (ver nota al final)
- 1 trozo de jarrete de ternera
- 1 trozo de carne de cerdo
- 1/2 kg de garbanzos
- Apio
- Puerro
- Nabo
- Zanahorias
- Varias patatas (yo le pongo 4 ó 5 por lo menos)
- Hierbabuena
- Sal


 ELABORACIÓN:

     Tenemos que poner en remojo los garbanzos la noche antes de preparar el puchero.
     En una olla bien grande, echamos agua y la ponemos a hervir a fuego fuerte. 
     Vamos añadiendo los ingredientes: el pollo, limpio pero con piel, (que ayudará a que quede un caldo con un sabor exquisito y que nos permitirá cocinar sin aceite pues la piel ya lo aporta), los huesos y las carnes junto con los garbanzos. Bajamos el fuego a medio-bajo para que se haga todo lentamente. Le ponemos la tapadera a la olla.
     Mientras, pelamos las zanahorias, el puerro, el nabo y el apio, los hacemos trozos grandes, los lavamos y añadimos a la olla. Si vemos que nos hemos quedado cortos de agua, añadimos más hasta cubrir todos los ingredientes.
     Cuando se forme espuma en la superficie, la vamos quitando con una espumadera.
     Pelamos las patatas y las troceamos en trozos grandes también.  
     Las reservamos y las echaremos más adelante, cuando pasen unos 45 minutos, para que no se deshagan durante la cocción.
     Para saber cuándo está hecho el puchero, pinchamos las zanahorias, que es la verdura que más tarda en cocer, aunque yo también pincho la carne, la ternera o el cerdo, y cuando se desprenda fácilmente, apago el fuego.
     Probamos el caldo blanquito tan bueno que nos ha salido y le ponemos sal.



     NOTA: En esta ocasión no hemos puesto ni el tocino, ni la ternera ni el cerdo, que solemos , lo hemos hecho un poco más "light" por eso de los excesos de estos días. Pero he puesto la receta tal y como la solemos hacer en mi casa normalmente. También se suele poner una ramita de hierbabuena a cada plato.
   


domingo, 25 de diciembre de 2011

Ternera de Ávila asada




 
     Todos los puentes de diciembre nos vamos de viaje mi familia y yo. Pero este año era muy difícil que coincidiéramos todos, así que mis padres han hecho una escapada y ya que estaban cerca de Ávila, fueron a comprar la carne de Navidad en un sitio que un señor les aconsejó. Así que mi madre compró este "ejemplar" tan rico... 
     La receta es de mi madre y es tan fácil como exquisita. Con esta cantidad de carne ni que decir tiene que es para bastantes comensales, en Nochebuena éramos dieciséis y aún así sobró un trocito, pero podemos hacerla para menos personas poniendo menos carne y patatas. Aquí os la dejo:



INGREDIENTES:

- 4 kilos y medio de lomo de ternera de Ávila
- 2 kilos de patatas
- Un trozo de manteca de cerdo
- Tocino de jamón serrano
- Vino blanco de Jerez
- Hilo para bridar la carne
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
- Agua





ELABORACIÓN:

     Precalentamos el horno a 200º.
     Lo primero que hacemos es mirar si nos han limpiado bien la carne, de no ser así, tendremos que quitar toda la grasa que no queramos, que esté pegada alrededor de la "pieza".
     Pelamos y cortamos las patatas en rodajas gorditas y las vamos poniendo en el fondo de una bandeja para horno, de forma que quede cubierta por completo para luego poner encima la carne. Salpimentamos las patatas.
     Cogemos el lomo de ternera y la atamos con un hilo para que quede bonita y no se abra en la bandeja. 
     La salpimentamos y le echamos un chorrito de aceite de oliva sobre la carne y las patatas. 
     Encima de la carne ponemos trocitos de manteca de cerdo y por último la cubrimos con tocino de jamón serrano (ver nota al final). 


     

     Echamos un chorrito de agua para que se forme la salsita. 
     Tapamos con papel de aluminio toda la bandeja para que no se queme en el horno.
     Metemos la bandeja en el horno a 200º calor arriba- calor abajo, durante dos horas aproximadamente.

     NOTA: El tocino de jamón serrano no es necesario, pero mi padre abrió un jamón y mi madre le pidió que lo guardara para cubrir la carne, así está más sabrosa.
     La carne en filetes servida con las patatas está exquisita.






Red velvet cupcakes (terciopelo rojo)






     Aprovechando que he venido a Málaga a pasar las Navidades a casa de mis papis, pensé que podía hacer algo especial y ayer me levanté y fui directa a una tienda que me encanta y a la que no había vuelto a ir desde el verano, es "La casita dulce de las flores", hay de todo para la repostería... me puse las botas comprando cositas... y por fin me llevé el colorante rojo que quería para hacer los cupcakes red velvet, claro que ya compré otras cosas que también quería... a una tienda como esa hay que ir con una nota, donde habremos apuntado lo que queremos y no salirnos de ella!! pero creo que eso es imposible... al menos conmigo...

     Cuando salí de la tienda iba feliz con mis bolsas de vuelta a mi casa porque por fin iba a poder hacer estos cupcakes que siempre me han llamado tanto la atención, tenía muchísima curiosidad. Estuve mirando por internet, varias recetas diferentes, pero al final me he quedado con la de Objetivo: cupcake perfecto. Así que esta mañana me he puesto manos a la obra... Y este ha sido el resultado... estoy muy contenta, porque tiene un sabor buenísimo y creo que muy buen aspecto!




INGREDIENTES:

Para las magdalenas:
- 55 gr de mantequilla sin sal
- 150 gr de azúcar (1 taza y 1/2)
- 1 huevo
- 1 cucharada grande de cacao en polvo (Valor)
- 1 cucharadita de azúcar vainillada
- 120 ml de buttermilk (VER NOTA AL FINAL)
- 150 gr de harina (un poquito menos de 1 taza)
- 1 cucharadita y media de bicarbonato
- 1 cucharadita de vinagre de vino blanco
- 1 cucharadita de colorante en pasta rojo intenso (Wilton)

Para la cream cheese icing:

- 125 gr de queso Philadelphia
- 60 gr de mantequilla
- 300 gr de azúcar glass




ELABORACIÓN:

     Precalentamos el horno a 170º

- Magdalenas:

     En un bol echamos el azúcar y la mantequilla y removemos.          
     Cuando la mezcla esté homogénea, añadimos el huevo y volvemos a remover.
     Preparamos el buttermilk y mientras se hace, vamos tamizando la harina con el cacao.
     Entonces, echamos en el bol la mitad de la harina y el cacao y vamos moviento hasta que esté todo bien mezclado. 
     Añadimos el buttermilk y removemos hasta que se integre todo. 
     Echamos el azúcar vainillado y el resto de la harina y el cacao, batimos todo de nuevo..
     Es en este momento, en el que ya tenemos todos los ingredientes mezclados, en el que vamos a introducir el colorante rojo, así podremos ver cuál es el tono exacto que queremos darle a nuestros cupcakes, echando más o menos según el color que nos guste.
     En una taza, mezclamos la cucharadita de vinagre con el bicarbonato, y cuando burbujee, lo añadiremos también al cuenco con todos los ingredientes anteriores. Terminamos la masa removiendo todo de nuevo.





- Cream cheese icing:

     En un bol, echamos la mantequilla a temperatura ambiente y los 300 gr de azúcar glass tamizados. Empezamos a mover hasta conseguir una mezcla homogénea, cuando la tengamos, añadiremos el queso Philadelphia. 
     Tengo que decir que he hecho trampa, porque he removido los ingredientes a mano, y después de un rato aún no estaban totalmente integrados el azúcar glass con la mantequilla, así que he empezado a echarle el queso, hasta que se lo he puesto todo. Aún habiendo tamizado el azúcar, me han salido unos pequeños grumos, y como no se le quitaban, he terminado de hacer la crema con la batidora... ha quedado finita, sí... jeje...

     He horneado en tandas de 6 cupcakes, los he dejado 18 minutos a 170º.
     En la manga pastelera he metido el cream cheese icing y la he dejado en la nevera mientras se enfriaban los cupcakes. Con el descorazonador, le quitamos el centro a los cupcakes y lo rellenamos con la manga pastelera. Terminamos decorando poniendo la crema desde el centro hacia afuera, haciendo círculos.   
     Finalmente he puesto algunas miguitas encima de los cupcakes para terminar de decorarlos.


 




























NOTA: No he encontrado el buttermilk por 
 ningún lado (¡se me olvidó mirar en La casita dulce de las flores!) así que lo he hecho casero: he puesto 120 ml de leche templada y el zumo de medio limón y lo he dejado reposando 10 minutos, así lo obtenemos, tiene una textura parecida al yogur cuando ha pasado el tiempo de reposo.





sábado, 24 de diciembre de 2011

Cebollitas francesas glaseadas

   


 


     Por fin os traigo alguna recetita que puede servir para estas fechas, os voy a subir algunas de las cositas que hemos preparado para la cena de Nochebuena, veréis que rico todo y qué facilito, porque para comer bien, no tenemos porqué complicarnos... 


     Hoy traemos una receta bien sencilla, que sólo requiere un poquito de tiempo, más o menos una hora, porque por lo demás, es facilísima y queda muy bien como guarnición de cualquier plato principal.

INGREDIENTES:

- 2 bolsitas de cebollitas francesas
- 100gr de mantequilla sin sal
- 3 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 2 tazas y media de agua

ELABORACIÓN:

     Pelamos las cebollitas y las reservamos.
     En una olla pequeña, echamos el agua, la mantequilla, el azúcar y la sal. 
     Removemos un poquito para que se integren todos los ingredientes.
     Cuando el agua comience a hervir metemos las cebollitas, y las dejamos a fuego medio hasta que el líquido reduzca casi por completo.


     

     Sólo tenemos que hacer esto y seguro que os encanta su sabor...  
     Si queremos vamos removiendo de vez en cuando, pero ni siquiera tenemos que hacerlo si no queremos.


martes, 20 de diciembre de 2011

Cupcakes Guinness con frosting de vainilla






     Aquí estoy de nuevo... esta receta la iba a subir ayer, pero sólo pude dejaros un mensajito... era para celebrar el primer cumple-mes del blog... ¡pero tuve el primer accidente culinario de toda mi vidaaaaaa...! Nunca me había pasado que me pusiera a hacer algo y no me saliera... ¡y justo ayer ocurrió! ¡¡qué cosas!!
     Hice las magdalenas Guinness, receta de la Tarta Guinness de Eneri, de nube de sabores, son los mejores cupcakes que he probado... qué sabor tienen...
     Las magdalenas me salieron bien, jugosas y con ese color característico de la cerveza... pero el frosting... ¡¡me equivoqué con las medidas y le puse doble de queso!! Claro, no hubo manera de que saliera una crema para poder adornar los cupcakes porque estaba muy líquida, así que hoy, cuando he llegado, directamente he hecho el frosting de vainilla de Alma, de Objetivo: Cupcake perfecto, que ya lo había hecho antes y me había salido a la primera... ufff... por si acaso he comprado el doble de ingredientes, pero no han hecho falta... ¡menos mal! Otro desastre en la cocina como el de ayer y no sé qué habría hecho con las magdalenas... porque vaya cara se me quedó cuando vi el frosting de ayer casi líquido... y yo batía y batía para ver si se arreglaba... pero nada... lo dejé toda la noche reposando, creyendo que por la mañana iba a estar listo... me levante más temprano para decorarlos, pero nada... Mis compañeros de la oficina se han quedado hoy sin cupcakes, pero mañana se los llevaré, porque por fin los tengo terminados... ufff... ufff... Bueno, así aprendo, me lo tengo merecido por no mirar bien las medidas... ¡¡seguro que no me pasa más!! (seguro que sí... jeje...).

Bueno, sin más os dejo la receta:

INGREDIENTES:
Para la masa:

- 330 ml de cerveza Guinness
- 250 gr de mantequilla sin sal
- 200 ml de nata para montar
- 5 cucharadas de chocolate puro en polvo (Valor)
- 2 tazas de azúcar
- 2 tazas y media de harina (una taza son 180 gramos)
- 2 huevos
- 1 cucharadita de azúcar vainillada
- 2 cucharaditas y media de bicarbonato

Para el frosting:
- 250 gr de mantequilla sin sal
- 450 gr de azúcar glass
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- 4 cucharadas de leche


Frosting fallido de la Tarta Guinness y que sigue en la nevera, esperando a que haga algo con él:

- 150 gr de queso Philadelphia (yo, más que nadie, 300 gr... ¡pa matarme!)
- 150 gr de azúcar glass
- 200 ml de nata para montar


ELABORACIÓN:

     Antes de nada, deciros que no he visto una masa tan fácil de hacer y que esté tan buena... 
     Precalentamos el horno a 180º.
     En una olla, echamos la cerveza y la ponemos a calentar, pero que no hierva y añadimos la mantequilla cortada a trocitos a temperatura ambiente, y la derretimos con la cerveza. Reservamos.
     En un bol, ponemos todos los ingredientes secos, esto es: la harina, el azúcar, el azúcar vainillada, el bicarbonato y el chocolate en polvo y removemos hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
     En otro bol, añadimos los ingredientes líquidos: la nata, los huevos y la mezcla de cerveza y mantequilla. Y removemos hasta conseguir una mezcla homogénea.
     Entonces añadimos los ingredientes líquidos al otro bol y removemos. Saldrá una masa muy líquida, pero se irá solidificando un poquito a medida que pase el tiempo, esto pasa por la mantequilla y la cerveza, que estarán aún un poco templadas.

     Preparamos los moldes de las magdalenas y no las llenamos más de 3/4, si las llenáis por la mitad, mejor, porque si sobrepasan el papel al subir dentro del horno, se caerán por los lados y quedarán feas, a mí me ha pasado en dos o tres, así que las siguientes que puse, las llené un poquito menos. 
     En el horno, calor arriba y abajo.
     He metido los moldes de silicona dentro de los de papel y he puesto 6 magdalenas por hornada, porque mi horno es pequeñito y he calculado 24 ó 25 minutos por tanda.

     Me ha salido mucha masa ¡y tengo casi ochenta mil magdalenas! jeje... pero no pasa nada, porque duran un montón metidas en un tupper, y aún están más buenas y jugosas de un día para otro metidas ahí dentro, que las probé ayer y las he probado hoy, sé de lo que hablo... jijiji... Pero como las voy a llevar mañana al trabajo no creo que quede viva ninguna...






FROSTING: 

    Del "frosting-fracaso" no voy a decir nada, por si acaso, pero intentaré hacerlo otro día, porque no quiero que se me resista y si me sale, entonces os diré cómo se hace, mientras os dejo este súper frosting, que me ha salido más bueno que la otra vez, claro que es mi opinión...

    En un bol, tamizamos los 450 gr de azúcar glass, yo la he comprado en el Mercadona, que viene en botes de 300 gramos, así que he utilizado un bote y medio, sin medirlo por tazas ni de otra manera. Añadimos la mantequilla en trocitos a temperatura ambiente (creo que aquí está el secreto para que me haya salido más bueno que la otra vez, no hay que derretirla, siempre a temperatura ambiente). Echamos el azúcar vainillado y las 4 cucharadas de leche. Y como no tengo amasadora, y no lo he querido hacer con batidora, con mucha paciencia y con mucha fuerza en los brazos (jeje...), hay que ir uniendo poquito a poquito los ingredientes, con cuidado de no hacerlo rápido, porque si no, saldrá el azúcar glass despedido por todos lados! Hay que tener paciencia para hacer el frosting con un tenedor, pero de verdad que merece la pena...

   Me ha encantado el resultado, le tengo que dar las gracias a Eneri por tener recetas tan buenas como esta!








¡Espero que os gusten tanto como me han gustado a mí!

lunes, 19 de diciembre de 2011

¡Hoy cumple el Hornillo de Cristi un mes!




     Hoy no traigo receta, hoy vengo con un agradecimiento para todos vosotros.

     Porque, ¿quién me iba a decir el día que “abrí el Hornillo” que cada día iba a tener más ganas de hacer cosas? 
          
     Porque me encanta la cocina, a cualquier persona que tenga un blog de cocina, le tiene que gustar… pero no sabía hasta qué punto me apasionaba hasta que me he puesto a publicar recetas y he visto cómo habéis respondido, no sabéis la ilusión que me hace… te entra un gusanillo y no puedes parar de hacer cosas y no quieres parar… y el día que no cocinas, estás pensando en qué harás la próxima vez. 

     Lo bueno de todo esto es experimentar, inventar, arriesgarse… cogiendo ingredientes que vayas encontrando y tratando de unirlos para ver qué sale… 

     Y lo más importante, sin vosotros este blog no tendría sentido.

     Muchas gracias de corazón.

     Cristi.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Pan de pizza





     PAN CON SOBRAS DE PIZZA 


     
     Siempre me he propuesto no tirar nada que me sobre al cocinar... lo menos posible, me da mucha pena tirar comida y siempre intento aprovecharlo todo de una manera o de otra.
   
      Cuando hice la pizza me sobró un poco de masa y pensé congelarla, pero como no me puedo estar quieta, se me ocurrió añadir a la masa unas nueces, y mientras amasaba, por lo visto, seguía pensando... porque, creo que por inercia o no sé por qué, cogí el bote del orégano y le eché un poco y seguí amasando... y cuando miré para la encimera, vi que allí estaba el tomate natural triturado que había utilizado para la pizza, así que le puse un poco también... Y volví a amasar y la volví a meter en el bol un ratito cubierto con un paño... 
   
     Encendí el horno a 170º.
     Cuando el horno estuvo preparado, metí la bolita de pan, con un corte en cruz para que rompiera por donde yo quería, en caso de que la masa subiera y se comportara como yo quería que lo hiciera...   
     No pensé que saliera bien y más después de añadir el tomate, porque la masa se había quedado un poco pegajosa y pensé en añadirle más harina, pero me dije que esto era un experimento, y como experimento, no se añadía más harina, sólo otros ingredientes que no tuvieran nada que ver con la masa... 
     
     Después de media hora saqué el pan del horno... jejeje... ¡Oye, pues es un señor pan! 










sábado, 17 de diciembre de 2011

Pizza










     ¡¡Hay fútbol!! ¿Y qué mejor cenita que una pizza con unas cervecitas?  
     A ver... son las ocho, el fútbol a las diez... tengo harina, levadura... tengo cositas para ponerle... ¡sí! vamos pa la cocina...  
     Empiezo a hacer la masa a ahora, mientras fermenta voy a comprar unas cervecitas, que no tengo... vuelvo... y... sí, eso voy a hacer, una pizza casera para chuparse los dedos... porque cualquier pizza casera es para chuparse los dedos... ¿o no?


INGREDIENTES:
- Para la masa:

- 100 ml de agua (media taza)
- 1 taza de harina de fuerza (y un poco más por si la masa "la pide")
- Una pizca de sal
- Un chorrito pequeño de aceite de oliva
- 10 gr de levadura fresca

ELABORACIÓN:

     Echamos todos los ingredientes en un bol. Yo he diluído la sal en el agua antes de agregarla.
     Y empezamos a remover con una cuchara, cuando estén todos los ingredientes integrados y vemos que la masa se sigue pegando a los bordes del bol, le vamos añadiendo más harina, a puñaditos pequeños. Una vez tengamos la masa unida, echamos harina en la encimera o en nuestro lugar de trabajo y empezamos a amasar con las manos. Si se nos pega la mezcla, vamos añadiendo un poquito más de harina, y seguimos amasando, y estirando la masa con las palmas de las manos y amasamos otro ratito más, durante unos 10 minutos más o menos. Cuando terminemos, hacemos una bola con la masa, metiendo los bordes hacia el interior y hacia abajo y la ponemos en el bol, que previamente hemos aceitado un poco para que luego, cuando crezca la masa, no se quede pegado a los bordes. Lo cubrimos con un paño húmedo.
     Cuando vemos que la mezcla ha doblado su tamaño, tendremos que esperar un mínimo de 45 minutos, podemos empezar a preparar la base para la pizza.
     Bueno, bueno después de esperar un rato... ha llegado el momento de preparar la masa para comer una deliciosa pizza... 
     He cortado un trocito con un cuchillo y he empezado a estirarla... ¡pero no tengo rodillo! No pasa nada... para eso está el ingenio, porque como no tengo ninguna botella a mano y las que tengo son muy grandes y están llenas... no me gusta la idea de utilizarlas para esto... ¡ya está! el rollo de papel de aluminio... jeje... así que con cuidado he ido estirando la masa con él y cuando he terminado he tirado el trozo que he utilizado... y me ha salido una masa finiiiiita, finita, como yo quería...
     Precalentamos el horno, lo he puesto a 200º.
     Pues bien, he cubierto la bandeja con papel de aluminio y he puesto la masa de la misma medida y he empezado a echar cositas:





- Tomate natural triturado. Lo he mezclado con una pizca de sal, una pizca de azúcar y un puñadito de orégano y lo he ido extendiendo por toda la base con la ayuda de una cuchara.
- Queso tipo Philadelphia. Lo he calentado unos segundos en el microondas para que se ablande un poquito y lo he ido untando sobre el tomate, se ha mezclado un poco, pero no pasa nada.
- 1 tomate kumato. Lo he partido por la mitad y lo he ido cortando en lonchitas finas, lo he añadido por filas a la pizza.
- Media cebolla. Cortada en lonchitas finas y colocada entre los tomates.
- Jamón cocido. He troceado cuatro lonchas y las he esparcido sobre la base.
- Un poquito más de orégano.
- Queso para gratinar. Echado sobre los demás ingredientes.
- Aceitunas.


     Una vez hecho todo esto y después de imaginar cómo saldrá la pizza y los sabores que tendrá...  la metemos en la bandeja del horno y la dejamos media hora... Durante esos minutos todo se llena de un olorcito buenísimo y me entran ganas de abrir el horno y llevármela corriendo!! Pero no, me he contenido... y ... ha merecido la pena!!!... ¿no? ¿Qué pensáis vosotros?

Pimientos asados rellenos






      
     Ayer cuando salí del trabajo, iba a ir al súper, bueno, iba y fui, pero para comprar unas cosas que me hacían falta, nada de comida.    
     Me negué a comprar porque tengo un montón de cosas en la cocina y al final se me van a poner malas. Además, son verduras buenísimas que me han traído y que las cultiva que el padre de una amiga, y es una pena que se estropeen... así que hasta que no aproveche todo lo que tengo ¡no pienso pisar el supermercado! 
     Esta mañana cuando he entrado a la cocina, me he topado con estos pimientos que me pedían ser cocinados, así que... ¿cómo iba a resistirme con la pinta que tenían? Aunque más buenos estaban al sacarlos del horno, que me he comido hasta la tapa del pimiento...

   
INGREDIENTES:

- 2 pimientos para asar
- 3 patatas
- 2 cebollas pequeñas
- 150 gr de taquitos de jamón
- 3 huevos
- Nuez moscada
- Sal
- Pimienta
- Aceite de oliva


ELABORACIÓN:

     Pelamos las patatas, las lavamos, las troceamos y las ponemos a hervir en una cazuela a fuego medio-alto.
     Mientras, picamos las cebollas en trocitos pequeños.
     Comprobamos que las patatas están cocidas pinchando con un tenedor, si están blanditas las quitamos del fuego, le quitamos el agua que sobra con un escurridor y las ponemos en un bol.
     Encendemos el horno a 180º.
     En una cacerola, pochamos las cebollas a fuego medio-bajo con un chorrito de oliva.
     Mientras se hacen las cebollas, hacemos el puré aplastando las patatas con un tenedor, le ponemos una pizca de nuez moscada, sal y pimienta al gusto. Echamos los tres huevos y removemos para que se integre bien al resto de ingredientes. Agregamos los taquitos de jamón serrano y removemos un poquito más. Reservamos.
     Cuando veamos que la cebolla está transparente, echamos nuestro puré que tenemos en el bol y damos vueltas de vez en cuando. Lo dejamos unos minutos, no mucho, ya que estamos haciendo el relleno de los pimientos y se terminará de cocinar dentro del horno.
     Cubrimos de papel de aluminio la bandeja del horno, echamos un chorrito de aceite de oliva y lo esparcimos por toda la bandeja, para que los pimientos no se peguen. He echado un puñadito de tomillo y de romero sobre la bandeja y he puesto dos hojas de laurel, para que los pimientos cojan los aromas al asarse.


  





  


     He rellenado los pimientos y los he puesto en la bandeja del horno. Los he cubierto con papel de aluminio para que no se quemen y los he metido en el centro del horno a 180º durante 40 minutos. Cuando pasen los primeros 20 minutos damos la vuelta y los dejamos 20 minutos más.


Gominolas de fresa







     ¿Y con este frío voy a salir a la calle a comprar chuches? ¡¡¡Mejor me voy a la cocina!!
 No soy muy de comer chuches, pero tenía un antojillo de gominolas... así que he ido a la cocina, a ver qué se cocía... Y me he puesto a hacer mis gominolitas de fresa...

INGREDIENTES:

- 1 sobre y dos cucharadas más de gelatina de fresa
- 3 hojas de gelatina neutra (es mejor un sobrecito de levadura en polvo neutra, pero yo no tenía)
- 1 taza de agua
- 3/4 de taza de azúcar


ELABORACIÓN:

     En un plato hondo, he puesto las 3 hojas de gelatina y las he cubierto de agua, para que se hidraten.    
     Mientras cogemos una olla y la ponemos a fuego medio, vertemos el agua y la calentamos, sin que llegue a hervir, entonces, echamos la gelatina neutra que ya se ha hinchado y removemos.
     Sin dejar de dar vueltas, agregamos la gelatina de fresa, o del sabor más nos guste. Seguimos removiendo hasta que se disuelva, que será cuando echemos el azúcar. Damos vueltas y vueltas hasta que veamos que espesa un poquito nuestro preparado.
     En un bol, echamos nuestras gominolas aún líquidas y batimos con la batidora hasta que obtengamos una mezcla cremosa. Lo dejamos en reposo unos minutos y volvemos a batir.
     Vertemos sobre los moldes. Yo he cogido un tupper alargado y le he puesto un poco de aceite en toda la base para que, cuando desmolde, se despeguen fácilmente. 
     Dejamos reposar en el tupper durante 12 horas, fuera de la nevera. Pasado este tiempo, desmoldamos y las cortamos.   
     Rebozamos en azúcar ¡y ya están listas nuestras gominolitas ricas!



viernes, 16 de diciembre de 2011

Cupcakes de oreo con frosting de vainilla

     




      ¡Por fin es viernes! Y tengo muuucho tiempo libre para hacer lo que más me gusta: experimentar en la cocina... 
     Esperaba tener tiempo durante la semana para hacer estos cupcakes, pero por una cosa o por otra, no veía el momento y lo que más rabia me daba era que tenía todas las cositas compradas y las veía ahí, mirándome, cada vez que abría el armario para coger algo que me hacía falta... ¡pero ya ha están hechos! jejeje... para ser mis segundos cupcakes, estoy contenta con el resultado y con los sabores! y más arriesgando con la receta, porque siempre me gusta cambiar algo, introducir alguna idea... Pues bien... esto es lo que he "creado"... supongo que para alguien con experiencia no tendrá ninguna importancia, pero para mí... jijijiji... un pasito más, otra receta nueva y lo que me gusta de todo esto es lo que aprendo y aprendo y aprendo... Y lo mejor es que no sólo lo hago para mí, ¡también para vosotros!
     ¡Vamos allá!




 INGREDIENTES:

Para las magdalenas de oreo:

- 3/4 de taza de harina de repostería
- 1/2 taza de azúcar
- 100 gr de mantequilla
- 2 huevos
- 1 cucharadita de levadura (Royal)
- 1 cucharadita y media de azúcar vainillado
- Galletas oreo
- Galletas oreo "mini", para decorar

Para el frosting de vainilla :
- 1 taza y media de azúcar glass
- 3 cucharadas de leche
- 125 gr de mantequilla
- 1 cucharadita de azúcar vainillada


 

ELABORACIÓN:

     Magdalenas:

     Precalentamos el horno a 180º arriba y abajo.
     En un vaso grande, troceamos 6 galletas oreo y las cubrimos de leche para que al mojarse, se deshagan. Reservamos.  
     En un bol grande echamos la harina con la levadura y la mantequilla derretida y removemos, añadimos los huevos y seguimos moviendo, siempre tiene que quedarnos una mezcla homogénea con cada ingrediente que añadimos. 
     Incorporamos el azúcar y el azúcar vainillado y seguimos mezclando, hasta que quede una masa cremosa. 
     Entonces agregamos las galletas con la leche y terminamos de unir todos los ingredientes. 
     Una vez que he tenido la masa terminada, la he batido un poquito con la batidora para deshacer las galletas por completo.
     Preparamos los moldes. He metido un molde de papel dentro de uno de silicona para que no se abran las magdalenas una vez en el horno. Rellenamos las cápsulas más o menos a la mitad, o incluso un poquito menos.
     En la bandeja del centro de horno (como siempre, qué manía tengo...), las he ido metiendo en tandas de 6 durante 16 minutos.  
     Las he ido sacando y las he dejado enfriar. Mientras, he hecho el frosting.



    

     Frosting:

     Primero he tamizado el azúcar glass con un colador y le  he ido echando a un bol. 
     Luego he derretido la mantequilla y la he añadido a éste. He incorporado la cucharadita de azúcar vainillada y las tres cucharadas soperas de leche. Lo he removido todo durante unos minutos, enérgicamente, para que quedara todo bien unido, ya que lo he hecho a mano.

     He metido el frosting en la nevera durante un rato para que se endureciera un poco, ya que derretí la mantequilla y quería que enfriara. Cuando la he sacado he rellenado la manga pastelera y he puesto el frosting haciendo círculos sobre el cupcake, empezando desde el centro hacia afuera...
    
     Cuando los tenía terminados... los he mirado y no he podido aguantar la tentación... me he comido uno... ¿cuántos comeré mañana?









miércoles, 14 de diciembre de 2011

Tallarines con verduritas y nueces





 

     Suelo comer en el trabajo, pero hoy me apetecía un plato de pasta que hacía ya bastantes días que no comía, así que he cogido algunas cosillas que he visto por la cocina y he empezado a echarlas a la olla. Además, tenía ganas de probar el grill de mi horno, ya que siempre que hacía pasta no la podía gratinar. No iba a publicar la receta ,pero cada vez estoy más enganchada al blog y mientras me servía el plato se me ha ocurrido que podía subirla por si os gusta la pasta con verduritas. 
     Una cosa sí os digo, he tardado media hora escasa y he disfrutado mucho comiéndola, cualquier tipo de pasta me parece irresistible. Así que... ¡buen provecho!


INGREDIENTES:

- 5 ó 6 tomates maduros
- 1 tomate kumato
- 200 gr de tallarines
- 2 puerros
- 1 cebolla
- 2 pimientos, uno rojo y otro verde
- 3 zanahorias
- Orégano
- Albahaca
- Pimienta (molinillo 5 pimientas)
- Un puñadito de nueces
- 2 dientes de ajo
- 2 hojas de laurel
- Sal y azúcar
- Aceite de oliva
- Queso para gratinar
- Queso gruyère


ELABORACIÓN:

     Picamos la cebolla y los puerros en trocitos pequeños y pochamos en una cazuela con un chorro de aceite junto con una hoja de laurel. Pelamos las zanahorias, las cortamos de igual forma y la añadimos enseguida a la olla. Troceamos los pimientos, también pequeñitos con el tomate kumato y añadimos también con el resto de las verduras y el puñadito de nueces. Les añadimos sal y ponemos a fuego moderado. Cuando están todas pochadas, las reservamos. 
     Mientras se hacen las verduras, pelamos los tomates maduros, los cortamos en cuatro trozos y les quitamos el líquido y las pepitas. Los batimos con la batidora y en una cazuela pequeña, con un poco de aceite de oliva, una pizca de sal y una pizca de azúcar, empezamos a freír el tomate. Que no se nos olvide ponerle la tapa a la cacerola, porque el tomate salta mucho. Le ponemos además, un poco de orégano, albahaca y pimienta, al gusto. Unos quince minutos a fuego medio bastarán para que el tomate esté frito.
     En otra cacerola ponemos a calentar agua con sal, un chorrito de aceite, dos ajos pelados y la otra hoja de laurel, para que le den sabor a la pasta, a fuego fuerte.
     Encender el horno sólo con el grill a potencia máxima.
     Cuando el agua empiece a hervir, echamos la pasta y la dejamos de 7 a 9 minutos (o el tiempo que indique el envase). A mí me gusta al dente, y la dejo el tiempo mínimo de cocción.
     Entonces apartamos la pasta del fuego y ponemos la olla con las verduras y el tomate a calentar a fuego medio mientras escurrimos bien los tallarines y le quitamos los ajos y el laurel.
     Metemos la pasta en la olla junto con las verduras. Apartamos del fuego y removemos para que se mezcle la salsa con los tallarines.
     En una fuente que podamos meter al horno, echamos la mezcla de pasta y salsa y esparcimos queso para gratinar y encima rallamos queso grúyere.
     Metemos al horno hasta que el queso esté derretido y doradito.


NOTA: ¡Ah! se me olvidaba. Cuando tenía la salsa hecha, como me ha salido mucha cantidad, he guardado la mitad en un tupper, he esperado a que se enfriara y la he metido en el congelador para sacarla otro día, y así tardaré aún menos en preparar otro platito de pasta.  Mmmmmm... ya estoy pensando en cuándo será ese día... jeje...
    

lunes, 12 de diciembre de 2011

Bizcocho de chocolate con naranjas





     Hoy no iba a cocinar nada, de hecho ni se me ocurría... estaba dispuesta a tomarme la tarde libre, pero me han traído un montón de naranjas de Valencia recién cogidas del árbol y que tienen un sabor increíble, así que he pensado que la mejor manera de devolver el detalle es preparando un bizcochito a la persona que me las ha traído... Espero que le guste y si os animáis, que os guste también a vosotros. Así que a ver si os parece bien lo que he hecho con las naranjitas... 


INGREDIENTES:

- 1 poco menos de una taza de azúcar
- 1 taza y media de harina
- 150 gr de mantequilla
- 3 huevos
- 3 naranjas
- 1 sobre de levadura (Royal)
- 3 cucharadas de cacao puro en polvo (Valor)
- 4 cucharadas de vino Pedro Ximénez


ELABORACIÓN:

     En un bol grande mezclamos los huevos con el azúcar hasta obtener una pasta homogénea. 
     Fundimos la mantequilla y lo removemos todo. Añadimos las 4 cucharadas de Pedro Ximénez y un poquito más si queremos, porque el vino le da un toque especial al bizcocho. Espolvoreamos con la levadura, sin dejar de remover, a continuación las 3 cucharadas colmadas de cacao en polvo y finalmente la harina. Seguimos batiendo hasta conseguir una mezcla fina y sin grumos.
     Precalentamos el horno a 175º.
     Ahora les toca el turno a las naranjas. Una de ellas la hacemos zumo y lo añadimos al bol, las otras dos las pelamos y las hacemos trocitos pequeños, quitándole las partes blancas y las introducimos al cuenco. Volvemos a remover hasta que quede todo bien integrado.
     Untamos el molde que vayamos a utilizar con mantequilla y espolvoreamos con harina. Nos deshacemos de la harina que no quede pegada a la mantequilla. 
     Yo he utilizado 2 moldes pequeños y uno grande de los de aluminio de usar y tirar.
     He metido primero los dos moldes en la bandeja del centro durante 30 minutos a 175º, y cuando se han hecho, los he sacado y los he dejado enfriar en una rejilla. Mientras, he vuelto a programar el horno 30 minutos para que se haga el bizcocho grande.
     No los he desmoldado hasta que se han enfriado.





domingo, 11 de diciembre de 2011

Pan de hogaza en bollitos

  

     Hoy he hecho un pan consistente, de esos que duran varios días y que pesan, con mucha miga. Lo he hecho en bollitos porque mi horno es pequeño y como me gusta hacerlo en la bandeja del centro para que se haga igual por todas partes, no creo que quepa un pan de kilo en su interior, que más o menos los ingredientes que pongo más abajo, son para un pan así de grande. Aunque supongo que algún día tendré que probar. Mientras tanto, estos son los panecillos que he hecho, espero que os gusten...


INGREDIENTES:

- 6 tazas de harina de fuerza ( 780 gr.)
- 2 tazas de agua tibia (400 ml.)
- 1/2 taza de agua tibia con dos cucharadas rasas de sal ( 100 ml.)
- 20 gr. de levadura fresca (Mercadona)
- Aceite de oliva


ELABORACIÓN:

     En un bol grande echamos la harina y desmenuzamos la levadura con las manos y la añadimos. Regamos con las dos tazas de agua tibia. En otra taza echamos agua por la mitad, también tibia, junto con la sal y la disolvemos antes de añadirla al cuenco. Entonces empezamos a amasar con una cuchara. Removeremos hasta que deje de pegarse a las paredes del cuenco, momento en que trabajaremos la masa en la encimera o en el sitio de trabajo que tengamos preparado. 
     Antes de poner la masa en la encimera, echamos harina sobre ella, para que la mezcla que estamos haciendo no se quede pegada en la superficie de trabajo. 
     No guardéis la harina, porque la masa seguro que pedirá más. Nos iremos dando cuenta a medida que  vayamos amasando, porque se nos pegará a las manos, entonces iremos añadiendo harina a puñaditos, y seguiremos amasando, y añadiremos un poquito más. Repetiremos hasta que la masa deje de pegarse a las manos. El tiempo del amasado debe durar unos 10-15 minutos.
     Hacemos una bola con la masa y siempre metiendo los bordes hacia adentro y hacia abajo, y volvemos a meter la masa en el bol, que habremos limpiado y que habremos untado de aceite de oliva para que, cuando doble su tamaño, no se quede pegado a los bordes. Lo dejamos reposar con un paño húmedo una hora o hasta que haya crecido el doble, como hemos dicho antes.
     Pasado este tiempo volvemos a amasar otros 10 minutos para "desinflarlo" y en esta ocasión, lo ponemos sobre una tabla de madera con harina en la superficie y lo tapamos con un paño seco, es este segundo amasado el que le hará que el pan esté esponjoso una vez cocido en el horno. Dejamos reposar otros 45 minutos.
     Volvemos a amasar y le hacemos al pan la forma que queramos, o en una pieza o en varias, como en mi caso. Y con un cochillo, les hacemos varios cortes, para que el pan al subir, rompa por donde queremos.




    


     Habremos precalentado el horno a 230º. 
     He puesto 2 ó 3 bollitos por tanda, según el tamaño y los he dejado 30 minutos a 220º para su cocción.
     He utilizado la bandeja del centro, la he recubierto de papel albal y le he echado un poco de harina, para que no se pegue el pan cuando vaya a sacarlo. Justo antes de meter el pan en el horno, le he echado un poco de agua por encima, para obtener un pan crujiente.
     Y así es como me ha quedado el pan de hogaza.